Sección completamente dedicada a la creación de Sonia Holleyman: la
pequeña Mona la Vampira, Mona Parker.
La
pequeña vampira.
Bienvenid@, visitante. El
texto que encontrarás a continuación fue escrito, originalmente, a manera de
celebración por el 25 aniversario de la serie animada Mona the
Vampire, mejor conocida como Mona la Vampira en
Hispanoamérica y Cosas de Vampiros en España. Se publicó en mi
blog personal, Ir y quedar, el día 1 de Octubre de 2024,
manteniéndose en línea durante un año. Tomé la decisión de cerrar el blog hace unas pocas semanas... pero no me sentía muy contento al
saber que también se había perdido mi artículo dedicado a la pequeña
vampira, un personaje que tuvo -y sigue teniendo- una importancia
enorme
para mí.
Así
que, utilizando un respaldo local del blog y
su versión guardada en
Archive.today, he decidido republicar el texto para la posteridad,
como el arranque de mi nuevo espacio en Neocities, añadiendo algunos datos extra y unas cuantas
correcciones. Por ahora, es prácticamente igual a lo que publiqué en
mi blog el año pasado (es una copia directa, a decir verdad), pero me
gustaría hacer un proyecto mucho más amplio... con diferentes
secciones y contenido, enfocado exclusivamente en Mona the Vampire.
Mientras tanto, con el trabajo recuperado, me siento mucho mejor conmigo
mismo. Y con mi deuda hacia Mona.
-
Catz(CatzM1928)
25/11/2025
En
realidad, empecé a escribir este artículo en Agosto de 2021. Lo dejé
durante mucho tiempo "en el tintero", sin saber exactamente qué haría
con él... ya que, claro está, sin redes sociales o algún otro medio que
sirviera para darlo a conocer, no había mucho campo de por medio para su
publicación. Al final, terminó por convertirse en uno de los principales
motivos que me llevaron a iniciar el abandonado proyecto de mi blog, Ir y quedar.
Desde entonces, el plan era que se publicara el 13 de Septiembre de
2024, lo cual no pudo lograrse debido a algunas complicaciones de la
vida real™.
¿Por
qué era tan especial esta fecha? Pues por el simple motivo de que la
serie animada Mona the Vampire llegó
a los 25 años de su estreno en Canadá, su país de origen: 13
de Septiembre de 1999. Tanto la caricatura como el personaje
tienen un profundo valor sentimental para quien ahora escribe, por lo
que se puede considerar como uno los textos más significativos que he
redactado en mi vida. Y no creo estar exagerando al decir eso.
Los dejo, entonces, con mi sencillo homenaje para Mona
Parker, contando su historia como personaje, su origen literario y
la serie que la llevó a la fama mundial en la década de los 2000, con un recuento de lo que esta vampirita
ha sido para mí. Aclaro algo: lo que estás a punto de leer es, más bien,
una crónica en la que mis
propias memorias se combinan con los detalles detrás de la creación y
desarrollo de Mona the Vampire. No se trata de una simple
narración “fría”, con una línea de tiempo o sucesión de dato tras dato,
como lo encontrarías en una wiki cualquiera... y tampoco es algo tan
inútil o rebuscado como una lista de "tropes", lo que me resultaría digno de
vergüenza por el tono vano y exagerado que suele demostrarse en ese tipo de contenido
(y no: tampoco he incluido memes o demás tonterías del mismo corte. A
Mona se le respeta). No quería seguir dichos
estilos, tan emocionalmente distantes. En su
lugar, he tratado de conseguir un
balance entre trabajo personal -enfocado principalmente en mi país,
México- e historia factual, sin inclinarme demasiado por un lado o por
el otro.
Un detalle más - si no te gusta la idea de una lectura
amplia, o si consideras que "mucho texto" equivale a poco atractivo, es
mejor que no sigas adelante, ya que dudo bastante que vayas a pasarla
bien. Si es tu caso, lamento que mi trabajo no sea lo que
buscabas, porque lo que menos ha tenido importancia en su redacción es
la brevedad... sino todo lo contrario. Independientemente de si he tenido
"éxito" o no con mi homenaje a Mona, sólo me queda decir, con toda la
honestidad que me es posible, que espero que mi interminable palabrería
pueda reflejar el principal sentimiento con el que escribí estas líneas:
cariño.
I. You're old
enough, some people say...
Siendo
sincero con ustedes, no puedo decir que conozco el razonamiento o
"filosofía de vida" de la juventud actual. Pero, al menos en el ahora
lejano 2001, lo que se esperaba de ti al alcanzar la edad de 15 años era
que hubieras aprendido, te gustara o no, a dejar atrás muchas de las costumbres de la
niñez. Una de las más comunes, por no llamarle obvia, era el perder el tiempo viendo caricaturas.
Eso estaba bien cuando tenías 10, 11... Quizá hasta los 13. Pero, ¿a los
15? No era tiempo ya de ver a Tom perseguir a Jerry.
Claro:
para cada regla, también hay algún tipo de excepción. Con lo
que digo antes me estoy refiriendo específicamente a aquellas series
animadas que fueron
hechas para el público infantil. Después de todo, el ánime había
comenzado a tomar mucha fuerza en la TV del México de los 90, no
solamente gracias al impacto cultural de las franquicias de Dragon
Ball o Saint Seiya, mismas que ganaron fanáticos
de un amplio rango de edad en todo el país, sino que muchas de las
películas o series del género también se veían como una especie de arte
"underground", apropiado para una audiencia más madura que pueril. Fuera
del ánime, algunas de las series occidentales ya buscaban
enganchar a los adultos con sus tramas y humor, resultando aceptables de igual
manera para los jóvenes,
como era el caso de Beavis and
Butthead, Duckman, Daria (la
mascota oficial de la Generación X; un personaje muy querido en la
actualidad, por cierto) y, por supuesto, South
Park,Family Guy
y King
of the Hill...y
no hablemos de The Simpsons,
cuya fama era mucho más que
indiscutible para entonces, sin importar la edad de sus seguidores.
El
caso es que decir que estabas a punto de entrar a la Preparatoria venía
con, entre otras cosas, la responsabilidad implícita de dejarle las
caricaturas a los niños. Era tiempo de tomar algunos pasatiempos que,
ante el juicio de la madurez incipiente, fueran más... apropiados.
¿Por qué? Pues.. ¡porque así tenía que ser!, como el servicio militar a
los 18. No había discusión sobre esto con los padres o la sociedad. Y... no obstante, cuando me llegó dicho
momento y me encontré a mí mismo como un adolescente de 15 que estaba
próximo a terminar la Secundaria, no pude evitar convertirme en fanático
de cierta serie. Una serie que llamó mi atención desde
la primera vez que me topé con su nombre. Porque, de hecho, fue su
nombre lo que me pareció tan extraño como cautivante en un
principio. Mona la Vampira...
Tarjetas
de los Monstruos de Bolsillo.
Seguro que serían favoritos de Mona.
(Imagen de MercadoLibre)
Para
comenzar de lleno con nuestra historia, que será extensa,
tenemos que ir hasta mediados del año 2000, cuando me gustaba revisar la
programación de TV por cable en el periódico El
Norte.No era muy
diferente a leer las reseñas de las películas en cartelera con
clasificación C: no podría verlas, pero era nada más para saber de qué “me estaba perdiendo”,
puesto que no teníamos aún el servicio de Cablevisión oMultivisión en
casa.¿Cómo olvidar que en la
ciudad norteña de
Monterrey, una de las grandes metrópolis de México, existían dos servicios de TV de paga en eterna
competencia; Cablevisión -entonces propiedad del
grupo Multimedios, ahora
parte de izzi telecom-
y Multivisión, de MVS?
Todos preferían a Cablevisión,
puesto que tenía más canales, además de ofrecer Intercable como
servicio de Internet).
Fue gracias a dicha curiosidad que
encontré ese nombre por primera vez. Ese nombre... tan, pero tan
raro. Y es que, después de todo, el título"Mona
la Vampira" no era exactamente común para un
programa de TV. No me indicaba la posibilidad de que fuera una serie
animada, sino alguna especie de programa de terror mezclado con
comedia. Sí; era lo más seguro, pensaba. De hecho, me recordaba a dos cosas, bastante alejadas entre sí:
a la Vampiresa de
los Monstruos de Bolsillo(originalmente
distribuidos en EEUU y Europa con el nombre Monster
in My Pocket. Llegaron a México, como es bien sabido por
cualquier nostálgico empedernido, gracias a las cajitas de dulces
de Sonric's en 1994) y
al tema Long Cool Woman (In a Black Dress) de The Hollies, comúnmente traducido
como La Vampiresa de Negro.
Una cosa no tenía que ver con la otra, pero esa era la peculiar conexión que
mi cerebro de 14 años, quizá demasiado tonto o demasiado imaginativo,
podía hacer. Y así, más por curiosidad que por un interés inicialmente
genuino, comencé a pensar en ese nombre... "Mona la Vampira"...
¿"Mona... la... Vampira"? Hasta parecía una broma, o
inclusive un error de imprenta que no dejaba de repetirse, semana tras
semana, en la programación del diario.
¿Qué
era eso de "Mona la Vampira"?
¿Algún programa europeo, como los que solían transmitirse por el canal
28 local en el espacio de Ventana
de Colores? ¿Era la
versión “family friendly” de Elvira?
¿Una botarga de la era soviética, o algo al estilo de Juana
la Iguana? ¿Un programa cultural de bajo presupuesto?... Creo
que, a pesar de mi curiosidad, nunca llegué a buscar en línea algún tipo
de información sobre lo que fuera "Mona la Vampira".
Inclusive, ya cuando la familia tuvo el servicio de cable (después de
Septiembre de 2000), siempre olvidaba poner la TV en el canal 41,la
señal del canal del IPN en
Monterrey, en donde había visto referencias a tan misteriosa serie... o
lo que fuera. De cualquier manera, ¿qué importancia podía tener?,
md decía. Seguramente era algún programucho random, al que no le prestaría
mucha atención. Lo vería, me sentiría estúpido por perder mi tiempo en
ver a unas botargas feas y apagaría la tele, para olvidarme de esa
curiosidad de adolescente ocioso.
Vaya que estaba
equivocado.
El encuentro finalmente se dio. Cuando la casualidad me llevó a conocer a Mona,
pude ver una caricatura bien realizada, cuya protagonista me despertó
simpatía de inmediato. Podrá sonar ridículo, pero siempre he tenido la
capacidad de recordar fechas que otros encontrarían como "sin
importancia". Y me acuerdo muy bien de que fue la tarde del Jueves 19 de Abril de 2001,
en los días finales de las vacaciones de Semana Santa, cuando el zapping me
condujo a ver el episodio La
Batata Mutante (llamado Yak
of the Yammering Yam en inglés, segundo segmento de
la T1E14). Poco imaginaba que acababa de encontrarme con una pequeñita
animada que, dos décadas más tarde, seguiría teniendo una enorme importancia
sentimental para mí… a pesar de los cambios en la vida y el mundo. Pero,
antes de seguir con mis recuerdos, vamos a dedicarle algunas líneas a la
historia de Mona the Vampire.
II. Now I'm going back
to Canada,
on a journey
through the past
"La
Batata Mutante" ("Yak of the Yammering Yam"),
mi primer episodio de Mona the Vampire.
La
pequeña Mona Parker es
una niña de 10 años con una gran afición por todo lo relacionado con el
género de horror y el sci-fi, particularmente el cine, la literatura y
los cómics. Su imaginación es muy activa y, al fin niña, piensa
firmemente que los monstruos y fantasmas de los cuentos de miedo forman
parte de la realidad, por lo que es necesario enfrentarlos para evitar
que aterroricen a la población inocente. Con dicho fin, Mona toma
una capa hecha con lo que alguna vez fuera una cortina morada, sus
colmillos de plástico, una llamativa peluca negra y un toque de
maquillaje. Esto es suficiente para convertirse en su alter ego: Mona la Vampira. Junto con sus
amigos Charley Bones y Lily Duncan, a quienes Mona les
ha dado sus propias identidades "secretas" como Zapman (Relámpago) y Princess
Giant (Princesa Gigante),
el trío de superhéroes imaginarios se dedica a investigar casos sobrenaturales que, muchas veces,
sólo existen en las fantasías de Mona.
Algún hecho que puede
calificarse de trivial, sea un drenaje bloqueado, un videojuego adictivo o
un concurso de deletreo, basta para que la imaginación de Mona se mezcle con su mente
analítica y su curiosidad natural, junto con una personalidad que no
conoce la timidez o el significado de la palabra "no". Las
fantasías de la pequeña investigadora, aunque podrían parecerle tontas a
muchos de los personajes que no comparten su agilidad mental, en
ocasiones terminan por ser la clave para resolver situaciones
completamente reales, llegando inclusive a evitar crímenes o dar con los
responsables de alguna fechoría.
Como
los conocedores de los cuentos de terror podrán haberse dado cuenta
ya, la joven Parkeres el
equivalente infantil de los llamados "detectives de lo sobrenatural"
que han existido en la literatura del género desde hace más de un siglo,
con ejemplos como el John Silence de Algernon Blackwood, Carnackide William Hope Hodson, Jules
de Grandin de Seabury
Quinn, o Titus Crow de Brian Lumley, por mencionar solamente
algunos de los más conocidos. Vaya; inclusive podríamos hablar del Dr. Van Helsing como una
inspiración menor de Mona (a
decir verdad, y aunque parezca obvio después de pensarlo por cinco
segundos, creo que su nombre es una adaptación del que tuviera la
heroína de Drácula: Mina Harker), de no ser por el hecho
de que mi pequeña sleuth es -o se considera a sí misma,
claro- una vampira... aunque eventualmente se enfrentaría a una cazadora
de vampiros, lo que tuvo perfecto sentido dentro de la temática de la
serie.
A
diferencia de otros programas de corte similar, los "seres de la noche"
presentados en los argumentos de Mona
the Vampire no terminan por ser oportunistas con
disfraz en busca de algún beneficio (lo común para Scooby
Doo, o inclusive para algunas historias clásicas de Sherlock Holmes o Carnacki), sino que, ya sea como simples
creaciones de la mente de Mona o
convertidos de alguna forma en realidad, hacen acto de presencia
abiertamente. Así, Mona la Vampira y
sus amigosluchan con
espectros, zombies, mutantes, invasores del espacio, robots malignos o
vampiros por igual, siempre encontrando la manera de vencerlos con una
mezcla de imaginación e investigaciones detectivescas. Amistosa,
extrovertida, inteligente, excéntrica... y algo voluntariosa (ok:
bastante voluntariosa), las habilidades deductivas de Mona
superaban a las de numerosos adultos racionales de su mundo. Puedo entender la
razón de que la fórmula funcionara bien.
Confieso
que me sentía extrañamente identificado con la Srita. Parker,
ya que la conocí justo cuando me encontraba en mi era de máxima
dedicación a la literatura de horror. H.
P. Lovecraft y Edgar Allan Poe eran mis ídolos, a los que
trataba de imitar con la composición de relatos de calidad cuestionable
y constantes ideas que no llegaron a cuajar por una u otra razón. Aunque
me sigo considerando un entusiasta menor de los cuentos de terror (puesto que preferí la afición por la música),
hablamos del momento justo en el que mi pasión por el tema cobraba
forma. Al igual que Mona, la
fantasía y el miedo se convertían en verdadero entusiasmo al leer The Hound o The
Dreams in the Witch House del viejo Howie, The Masque of the Red Death de Poe o An
Episode of Cathedral History de Montaghe Rhodes
James - uno de los mejores cuentos de terror en la historia del
género, en la opinión de este redactor.
Encontrando
difícil hablar del tema con los compañeros de mi edad, a excepción de
algunos conocidos, un poco mayores y extranjeros, con los que trataba en
línea (como Cabro, uno de los pilares de la comunidad hispana de
DooM, y a quien debo reconocer su gran influencia en mi
creatividad), terminaba
por ver a Mona como una
pequeñita que fácilmente me hubiera gustado tener como amiga o hermana
menor en la vida real. O… bueno, supongo que lo que no estoy diciendo es
perfectamente obvio: el adolescente
poético de 15 años se había enamorado de la niña ficticia que compartía
sus gustos, cuya personalidad voluntariosa era un muy necesario
contraste en su vida. Y no les hablo de un simple "crush", como a la
gente le gusta trivializar cuando hay una simple atracción. Era un
amor profundo, que no había experimentado hasta ese momento. Aun
así, no lo aceptaba abiertamente; nadie
sabía que me gustaba la serie, ni el personaje. Con un hermano mayor que
me había declarado la guerra unos años antes, cuando preferí comenzar a
ver -por un tiempo- Power Rangers en lugar de The Simpsons,
supuse que no era muy buena idea hablar descaradamente de mi aprecio por
Mona y sus aventuras. Mi amor por ella se convirtió en un
secreto personal, demasiado personal como para dejar que se
supiera de alguna manera. Una situación parecida a lo que vivía
Kazama con Moepien Crayon
Shin-chan, si es que llegaron a verla... o, más
bien, MUY parecida.
"Mona
the Vampire", en su edición original de
tapa dura (Orchard Books, 1990).
Colección personal de Catz.
Con
mi interés ya completamente despertado, no perdí mucho tiempo para
investigar sobre los orígenes de la niña macabra. La serie, una
producción francocanadiense entre el grupo CINAR y Alphanim (hoyGaumont
Animation), había comenzado a transmitirse en Canadá en el
otoño de 1999, como estreno del canal de cable YTV.
Para entonces, sin embargo, el personaje ya había existido por casi una
década en el ámbito literario. Su primera aparición fue en Agosto de
1990 (el día 30, según varias de las fuentes que he consultado), como la
protagonista del -previsiblemente llamado- libro Mona
the Vampire, con texto e ilustraciones de la autora
británica Sonia Holleyman,
en la editorial Orchard Books.
La
Sra. Holleyman ya tenía
una experiencia previa de varios años como, principalmente, ilustradora
de libros infantiles. Ahora bien, Mona
the Vampire fue un proyecto en el que decidió echar
mano de su creatividad tanto en historia como en dibujo. No puedo
precisar si fue su intención desde un comienzo, o si se trató de una
idea que terminó llegando con el paso del tiempo, pero Mona se
convirtió en un personaje recurrente para sus libros futuros... aunque
ya no como vampira. Quizá a manera de representación de la forma en que
los niños suelen cambiar de aficiones o ideas constantemente, la pequeña
incansable regresó en el texto Mona
the Hairdresser (1992, también conocido con el
título Mona
the Brilliant en la edición de EEUU. El
nombre es lo que identifica si es edición inglesa o estadounidense.
Naturalmente, la inglesa es preferible), en el que ahora decide probar
suerte como una estilista aficionada. Poco después, ya para fines del
93, se publica Mona the Champion,
en el que Mona crea
todo un caos cuando acompaña a su padre a la piscina.
Los
tres libros son muy graciosos, e inclusive como adulto no puedes evitar
reír de buena gana al mirar las ocurrencias de Mona.
Y esto es porque la Mona de Holleyman es muy lista, pero
también de lo más loca y caótica. No tiene la personalidad analítica y
cerebral de su versión animada (no le interesan los misterios, sin ir
más lejos. No es detectivesca, como su contraparte de CINAR),
pero ya muestra sus claras intenciones de divertirse... sin importar qué
o a quién tiene que superar para conseguir su objetivo. Cabe señalar
que Charley o Lily no existían todavía en
estos libros, pero sí podemos encontrar (aún sin nombre) a los
padres de Mona, Miss
Gotto y al Director
Shawbly. ¡Ah! Por supuesto: el gato Fang aparece,
desde el primer momento, como el amigo inseparable y compañero de
locuras de Mona.
"Mona
the Vampire" en edición de tapa dura (1990);
"Mona the Champion" y "Mona the Hairdresser"
en tapa blanda (1995 y 1993, respectivamente).
Colección personal de Catz.
Parte
de "Mona the Vampire". Nótese que el diseño original
de Mona se conservó para la serie animada, junto con lo que
claramente serían Miss Gotto y el Director Shawbly.
"Mona
the Hairdresser".
La pequeña Mona deja claro que no dará reembolsos.
Hairdresser on fire...
La
Mona de Holleyman en "Mona the Champion",
haciendo lo que mejor sabe hacer: desmadre.
El
libro original de Mona the
Vampire se publicó en diferentes idiomas (he
encontrado, hasta el momento de la redacción de este artículo,
traducciones al alemán, francés, español, catalán, danés y finlandés),
teniendo dos ediciones en pasta blanda entre 1991 y 1995. La versión
inglesa fue adaptada en EEUU, con algunos cambios de palabras (por
aquello de las diferencias del inglés británico con al americano),
por Delacorte Press,
teniendo su edición en pasta dura en 1991 (la cual, por cierto, es muy
fácil de encontrar. La UK de 1990 es la que resulta un poco más
complicada de conseguir), con una reedición en 1995 a cargo de Smithmark
Publishers (sumamente rara). Tras el éxito de la serie animada, se
publicaron dos ediciones más en pasta blanda en 2001 y 2004, con el
nombre The Original Mona the
Vampire Book (también bajo el sello de Orchard).
Ediciones 2001 y 2004 de "Mona the
Vampire" (UK), Orchard Books. En Canadá, su
producción estuvo a cargo de la famosa editorial Scholastic.
Mona the Hairdressery Mona the Champion tuvieron
su correspondiente presentación en pasta blanda en el 93 y el 95, lo
mismo que adaptaciones a otros lenguajes, pero ni siquiera la fama de la
caricatura motivó que volvieran al mercado... aparentemente. Y digo
"aparentemente", con lujo de misterio y duda existencial, porque he
encontrado referencias (dos ISBN) a una posible edición de 1997 para
ambos textos. Si así fue, tuvieron que ser tiradas pequeñísimas,
enfocadas en el mercado del Reino Unido. Seguiré buscando para darles
mayor información, hasta donde me sea posible.
Como
parte de mi colección personal de Mona,
tengo la edición original de Mona
the Vampire en pasta dura, tanto la original de UK
como la primera de USA, lo mismo que las ediciones de 2001 y 2004.
También dispongo de Mona the
Hairdresser tanto en pasta blanda como en dura, al
igual que la versión en pasta dura de EEUU (Mona
the Brilliant) y Mona
the Champion, también en paperback y hardback. Hasta
donde he podido averiguar, dicho libro no se publicó en EEUU, pero sí
que tuvo traducciones a idiomas como el danés y el alemán.
III.
We can work
it out
A
pesar de todo, las andadas vampirescas de Mona no
iban a quedarse en el olvido. A finales de 1995, Sonia
Holleyman publicó dos libros más sobre el personaje
en Orchard Books, los cuales
podrían considerarse como "spin-offs" del texto original de 1990: Mona the Vampire and the Big Brown Bap
Monster y Mona
the Vampire and the Hairy Hands,ambos
de Noviembre de 1995 en pasta dura. Sin embargo, la Sra. Holleyman no
fue la responsable de escribir dichas historias. Ella se encargó
solamente del apartado gráfico, teniendo esta vez la colaboración de la
autora sudafricana Hiawyn Oram para el argumento.
Los
cuatro libros Oram-Holleyman,
en sus primeras ediciones de pasta blanda.
Colección personal de Catz.
El
nombre de Oram ya eraconocido en el medio de la
literatura infantil desde la década de 1980, identificada por su labor
como escritora. No he podido encontrar alguna referencia al respecto de
cómo se dio la creación de la mancuerna Oram-Holleyman
(está en mis planes contactar a Hiawyn Oram para
poder entrevistarla sobre ello, si tengo suerte), pero su
colaboración sentó las bases de lo que años más tarde veríamos en la
serie animada de Mona the
Vampire. Y es que muchas de las ideas de la caricatura ya
están presentes en los libros, empezando por la introducción de dos
personajes clave: Charley y Lily. En Mona
the Vampire and the Big Brown Bap Monster tenemos la
primera aparición de Lily Duncan,
ya con su alter ego de Princess
Giant. Este cuento se adaptaría, de forma bastante libre, en el
episodio The
Red Moon Monsters dela
primera temporada de Mona the
Vampire.
El
origen de Princess Giant, de acuerdo con Mona. "Mona the Vampire and the Big
Brown Bap Monster".
Hay
dos cosas que podemos notar sobre los libros de Oram-Holleyman.
Primero: son mucho más extensos que aquellos publicados por Holleyman en
solitario, con un mayor énfasis en el texto que en el arte. Y, hablando
del arte, el diseño de Mona es
notoriamente distinto del de los tres libros anteriores. Y por ello no
me refiero nada más en cuanto al dibujo, sino también en personalidad.
Esta Mona es mucho más
calmada y emocional que el torbellino hiperactivo de los trabajos
previos de la Sra. Holleyman.
Aunque ya tiene un interés establecido en los temas sobrenaturales y
muestra la gran imaginación que conocemos de la pequeña Parker,
sabe diferenciar entre lo que es juego y realidad. Tampoco muestra
muchos rasgos detectivescos... la describiría como el "prototipo" de lo
que fue la Mona de la
serie animada, con todavía algunos elementos de su contraparte original.
No me gusta mucho, la verdad. Prefiero bastante la primera versión del
personaje... y, por supuesto, la animada. Mona the Vampire and
the Hairy Hands muestra a Charley Bones por primera
vez, junto con otro detalle curioso: se le da a Mona el
apellido Nashley, siendo que
el personaje carecía de uno hasta dicho momento. Ya sabemos que se
cambiaría a Parker más
tarde.
"Mona the Vampire and the Hairy
Hands" nos presenta
a Charley Bones, todavía sin el papel de Zapman.
En
Febrero de 1996 se publicaron los dos últimos libros de Mona
the Vampire creados en conjunto por Oram y Holleyman. Estos son Mona
the Vampire and the Jackpot Disaster y Mona
the Vampire and the Tinned Poltergeist. En el primero de
ellos tiene su debut Angela,
que ya era un personaje bastante pesado desde entonces... aunque se
explica que solía ser la mejor amiga de Mona,
hasta que su familia ganó la lotería. Justo como luego se indicó en la
serie animada. En este libro también aparecen otros personajes que
serían frecuentes en el programa, como el Reverendo
Gregory o Miss Gotto (se
hace la primera mención de su nombre). También se confirma el apellido Nashley
para Mona, como ya había ocurrido en Hairy Hands.
Varios
personajes tienen su presentación en
"Mona the Vampire and the Jackpot Disaster".
Mona
Nashley se convirtió en Mona Parker.
No lo juzgo, pero tal vez Nashley era más original.
Con Mona the Vampire and the Tinned
Poltergeist se cerró la colaboración entre Holleyman y la autora
sudafricana, concluyendo el ciclo de historias de Mona
the Vampire con un total de cuatro libros (aquí me
gustaría aclarar que en la siempre cuestionable Wikipedia, en el
artículo de Sonia Holleyman,
se afirma que fueron seis los libros que publicó junto a Oram.
Esto es totalmente incorrecto, aclarando). Dentro de las páginas de este
volumen pudimos ver a Charley en
su introducción como Zapman.
Zapman,
muy distinto a como lo conocimos
en su versión animada.
Hasta
donde he podido averiguar, los cuatro libros de Oram-Holleyman sólo
se distribuyeron en el Reino Unido (y de forma limitada en EEUU y
Canadá), con sus ediciones en pasta blanda entre el mismo año de 1996 y
1997, siendo parte de la colección Orchard
Super Crunchies. Cuando la serie animada comenzó a ganar
popularidad, se publicaron dos reediciones en 2001 y 2004 (como pasó con
el libro original de Mona the Vampire,
lo que ya se ha dicho), las cuales se editaron específicamente para el
mercado de Reino Unido, Canadá, Francia e Italia, según lo que he
encontrado en mis búsquedas (puede que hayan existido ediciones en otras
partes del mundo, como España, pero no puedo confirmarlo). Como parte de
mi colección personal, dispongo de los cuatro libros en su edición
paperback noventera. Los he buscado mucho en pasta dura, pero no he
podido encontrarlos en ninguna parte. También tengo la edición de 2001
de Bap Monster y
la de 2004 de Jackpot
Disaster;lo
mismo que las ediciones canadienses (con el sello de la muy querida, y
clásica de los 90, editorial Scholastic)deTinned PoltergeistyHairy Hands. El
objetivo sería conseguir todos los libros en cada edición, claro. No es
fácil cuando no vives en Europa o Canadá.
Edición
2001 y 2004 de "Mona the Vampire and the Big Brown Bap Monster".
La versión canadiense reemplaza "bap" por "burger",
ya que no es un término muy utilizado fuera de Bretaña.
Aunque
el dúo Oram-Holleyman no
nos regaló más historias, Mona aún
tenía mucho para decir. En el mismo año de 1995, se publica en
Inglaterra el Little Vampire's
Diary, un libro de estilo "pop-up" completamente bajo la
autoría de Sonia Holleyman.
Como en los viejos tiempos, la protagonista era nuevamente Mona,
acompañada de Fang. El
libro, siendo típico en su género, se apoya mucho en la cuestión física;
está lleno de curiosidades, como una gafas que le permiten al lector
descifrar algunos códigos secretos (algo parecido a los Spectrespecs que
utiliza otra chica excéntrica y creativa... que, de hecho, es como la
versión introvertida de Mona, si lo piensan bien). Es difícil
explicar todo lo que tiene, por lo que les dejaré un video que muestra a
detalle su contenido.
Tal vez podrán notar que el libro no
menciona a Mona, sino a una tal Plaxie
Wishbone. Lo que ocurre es que
el video está hecho con la edición de EEUU, la cual es mucho más común
que la original inglesa. Por algún motivo, quizá derechos o en algún
acuerdo con Orchard, la versión americana dejó completamente
fuera a Mona. Dicho delito de omisión fue corregido en
2001, cuando el libro de UK se reedita como The
Original Mona the Vampire's Diary.
Ojo aquí: NO es un libro
distinto. Es sólo una
reedición, aprovechando el éxito de la serie animada, del libro inglés
de 1995. Y lo sé porque ambas versiones ya forman parte de mi
biblioteca.
He
encontrado que se realizaron traducciones al portugués, francés y otros idiomas, en las que también
cambiaron el nombre de Mona por
"Alina Sombra" y "Karpathe". Supongo que Mona no les
gustó para el mercado internacional... Como sea, recuerdo haberme
topado con una reseña del libro (bastante agria, por
cierto) a principios de 2002. Es de 1996; me ha sorprendido que aún siga
en línea, después de casi 30 años.
Las
tres ediciones de "Little Vampire's Diary". UK, USA y reedición
2001.
La de USA es, por mucho, la más común. Pero no tiene a Mona...
En
1997 se publica una continuación de Little
Vampire's Diary, llamada Little
Space Cadet's Supersonic Space Case, nuevamente con Mona como protagonista. Al igual
que pasó con el libro anterior, fue impreso en en EEUU
como otra aventura
de Plaxie
Wishbone (con el nombre Little
Space Scout's Space Case). Este libro es difícil de
encontrar en la edición de UK, pero la de EEUU, la de Plaxie
Wishbone, puede ser conseguida con algo de paciencia. No es
barata, sin embargo, pero tuve suerte y logré comprarla a un precio
razonable hace poco tiempo, en condiciones que podría calificar de
aceptables.
Edición
UK
Nótese
el nombre Plaxie Wishbone.
Imágen de Ebay.
Bien;
ya hemos hablado de forma extensa sobre los libros de Mona.
Ahora, pasemos a la tan querida serie animada...
IV. Un
canadien errant
La
página web de CINAR en Mayo de 1998.
Mona se veía, em... ¿diferente? Vamos a dejarlo en "peculiar".
Como ya les he contado algunas líneas
más arriba, la primera temporada de Mona
the Vampire tuvo su gran estreno en Canadá el 13
de Septiembre de 1999, siendo parte de la programación vespertina del
canal YTV. Los 26
episodios de la temporada se dividieron en dos, por lo que sólo los
primeros 13 fueron transmitidos en el 99. El resto llegaron entre el
Verano y el Otoño de 2000, cerrando de manera especial el 14 de
Febrero de 2001 con Cupid's
Mark/The Lost Pirates (por obvias razones.
Digo).
La historia de la caricatura en sí
tuvo su comienzo entre 1996 y 1997, cuando el escritor y productor
británico Ian Lewis (de The Farnham Film Company)
tuvo la idea de convertir los libros de Oram-Holleyman en
una serie animada. Ninguna casa productora del Reino Unido tenía
interés en el proyecto, sin embargo, por lo que Lewis lo
llevó a Canadá, en donde fue aceptado como un trabajo a futuro de la
compañía CINAR. Revisando
su página web en The
Wayback Machine, puedo ver algunas referencias a Mona
the Vampire enel
informe anual de 1996, publicado en los primeros meses del 97, cuando
aún no contaban con la coproducción de Alphanim (misma
que ya puede apreciarse en el reporte de 1997). El desarrollo de la serie
arrancó formalmente en Junio de 1998, con la creación de los 26
episodios de la primera temporada.
The
Gazzette de Montreal
(10/06/98)
Buena parte del elenco canadiense de voces de Mona
the Vampire también participó en Arthur y Sagwa, the Chinese Siamese Cat (recuerdos
del Otoño de 2003, la señal de cable con "convertidor" y el canal de
la PBS...). El reparto era
encabezado por Emma Taylor-Isherwood, una joven actriz
que luego pudimos ver como la protagonista de la serie live
actionStrange Days at Blake Holsey High,o Colegio del Agujero Negro,
que fue como la bautizaron en nuestro idioma cuando la pasaban
por Fox Kids (la
recuerdo bien... no iba con mi estilo, pero de vez en cuando la ponía
sólo para ver a Mona "real".
Confieso que me parecía una chica muy bonita, lo que tenía sentido al
ser la voz de Mona). El resto del elenco principal se componía
de Carrie Finlay en el papel de Lily, junto a Justin Bradley interpretando
a Charley (que en esa
época también tenía el rol protagónico en Arthur).
Mona
the Vampirefue un hit casi
inmediato en Canadá, el cual no se limitaría a su propia nación. La
caricatura llegó a diferentes regiones del mundo, volviéndose
extremadamente popular en Inglaterra y Francia, los tres países que se
convirtieron en el nicho de la franquicia. Ya hemos comentado que tal
éxito motivó que los libros de Oram-Holleyman fueran
reeditados poco antes del estreno de la segunda temporada de la serie
(Mayo de 2001). También salieron a la venta un libro para colorear, un
cuaderno de actividades, ocho "libritos" que eran adaptaciones
directas de algunos de los episodios de la serie (luego hablaremos de
ellos a profundidad)... y otra mercancía que estaba más orientada al
mercado de juguetes, como rompecabezas, memoramas o el peluche
oficial.
"Botarga"
de Mona promoviendo los libros
de la serie, en lo que seguramente fue
algún evento de CINAR en la época (2001).
Para México y el resto de
Latinoamérica, las aventuras de la vampira en miniatura fueron
estrenadas por ZAZ, el
extinto canal de cable mexicano propiedad del grupo MVS.En sus comienzos
(1991-1995), ZAZ fue
la emisora en donde se trasmitieron por primera vez muchos de los
programas de la cadena Fox y Nickelodeon, como competencia
directa a Cartoon Network en
la región. Con la llegada de Fox
Kids y el canal Nick, ZAZ no tuvo más remedio que
enfocarse en las producciones de compañías canadienses y europeas,
siendo CINAR una de
ellas. Por dicho historial, no es de sorprender que fuera el canal que
trajera a Mona the Vampire para
el público latino. Aquí cabe señalar que ZAZ estaba
muy enfocado en ofrecer una programación sana, por así llamarle. Su
lema era "Televisión sin violencia", y se tomaban dicha máxima
muy en serio.
Revisando la página web del canal en
The Wayback Machine, y confirmando el dato
en la hemeroteca del
periódico El Norte,
Mona tuvo su
primera aparición en ZAZ
(y, por tanto, en Hispanoamérica),el Martes 7 de Marzo de 2000, en el
horario de las 3:30 PM del centro de México, con repetición a las 9:30
PM. Considerando que el canal también transmitía para la audiencia de
Brasil, puede inferirse que la serie llegó igualmente con el doblaje
portugués al mismo tiempo.
La aparición de Mona en las pantallas
nacionales fue rápida, por cierto, puesto que la caricatura tenía apenas
seis meses de su estreno en Canadá. Comparemos esto con Francia, en
donde cayó hasta Noviembre de dicho año... y eso que Alphanim era
una compañía gala. Las cosas ocurrieron de manera similar en
Inglaterra, país en el que la serie llegó a CBBC One, el canal
para el público infantil de la BBC de Londres, el Domingo 2 de
Abril de 2000.
El doblaje se realizó en los estudios Fandango de la ciudad de México. Dicho
centro era propiedad de la misma CINAR, y estaba específicamente destinado al
doblaje de las producciones de la compañía canuck. La grabación de
los tracks de la serie seguramente fue hecha
entre fines del 99 y principios de 2000(tal vez Diciembre/Enero. Esto es suposición mía, aclarando;
bien pudo ser, a gran velocidad, en Febrero de 2000), con Cristina Hernández en el papel protagónico de Mona la Vampira. Cristina en ese momento ya tenía más de una década
de experiencia en el medio, pero su voz era muy bien conocida (y
gustada) gracias a tres interpretaciones en particular: Bombón (Blossom) de las Powerpuff
Girls, Sakura Kinomoto en Sakura
Card Captor (siempre, siempre me
recordó a Mona)y Wednesday
Addams en las dos
películas noventeras de The
Addams Family. Su voz
le quedaba muy bien a la pequeña Mona
Parker, y la sigo
considerando como la
oficial y más apropiada para el personaje.
Otros
de los actores que participaron en el doblaje fueron José
Antonio Macías (quien se ha convertido en una de las
figuras más reconocidas de dicho arte. En el año 2000, sin embargo,
muchos identificábamos su voz por un par de personajes. A saber: Mousse en Ranma
½ y James en Pokémon. También fue,
precisamente, el locutor del canal ZAZ en
la "era de Mona") como Charley, Mónica Estrada en el papel
de Lily (que podía
recordar por su trabajo como otra Lili en Rugrats) y Rebeca
Patiño en un rol doble, interpretando a la madre
de Mona y fungiendo
como directora de doblaje de la serie. Los "niños de los 90" tenemos
presente la voz de la Sra. Patiño en
dos extremos... dando vida a la siempre elegante C.C.
Babcock en The
Nanny... y, bueno, con todo lo que decía en Drawn Together... lo que
supongo que, para muchos, hace que su voz sea mil veces mejor.
También
estaba Raúl Anaya comoel Sr. Parker (hoy
identificado por ser el Master
Chief en la serie Halo.
La salida del primer juego en PC coincidió con mi años de devoción a Mona,
por cierto, en la segunda mitad de 2003), Herman
López y Pilar
Escandón, por mencionar sólo una parte del talento que nos
trajo Mona the Vampire a
nuestro idioma. El gustado tema musical corrió a cargo de la
cantante Jade, quien años
atrás grabara el de Ranma ½ y
otras series de la época. Es fecha que Jade frecuentemente
se presenta en convenciones de cómics a los largo del país, llegando
a interpretar la canción de Mona la Vampira junto al
resto de su repertorio.
Fotografía
de Cristina Hernández, junto a
algunos de personajes emblemáticos. Mona no podía faltar.
(Imagen de Doblaje Wiki)
Contando algo más sobre el doblaje
mexicano (anécdota personal, realmente), hace unos años vi un
comercial de Bimbo (no
estoy seguro de qué tanto se conozca esta marca fuera de México, pero
es una de las empresas más identificables del país, gracias a sus
productos de pan), mismo en el que aparecía el Osito
Bimbo... la eterna mascota de la compañía. Cuando lo escuché hablar, pensé: "me
estoy volviendo loco... La voz del oso casi suena como la que
tenía Mona... por
momentos, al menos". No me equivoqué, de hecho; Cristina
Hernández fue, entre muchos otros personajes después de
que interpretara a Mona la
Vampira, la voz oficial del oso panadero durante varios
años en los 2010. Y lo hacía muy bien, como era de esperarse de uno de
sus trabajos. Pero estoy divagando.
Ahora
bien, creo que buena parte del público mexicano que conoció a Mona no fue gracias al
canal ZAZ. Me incluyo
entre los muchos que pudimos ver la caricatura en el Canal
Once del IPN,
mismo que en Monterrey se transmitía en la señal de Cablevisión como
el canal 41. La historia de esta cadena es de sobra
conocida, especialmente por los habitantes de la Ciudad de México (el
eterno DF), pero no está de más recordarla de manera breve: se trata
de un canal de TV de acceso público, mismo que le pertenece al Instituto Politécnico Nacional (IPN). Su programación siempre ha
estado orientada a la cultura y la educación, papel que ha desempeñado
en las pantallas nacionales desde 1959, precediendo en ello, por muchos años,
al conocido Canal 22. La
barra infantil de Canal
Once habitualmente incluía caricaturas "diferentes". Por
ello me refiero a que no transmitían el mismo tipo de programas que
podíamos esperar en el Canal 5 de
Televisa, dando un ejemplo.
En
lugar de contenido de Disney o Nelvana,
la señal del IPN disponía
del segmento Ventana de
Colores en los 90. Este incluía muchas series animadas o
cortos de, principalmente, Europa y Asia (Japón, en particular). Así,
pudimos ver algunas series que se habrían quedado en calidad de
desconocidas en México de otra forma: Dig
& Dug with Daisy, Mariolino(le encantaba a mi
hermana mayor), Morph, Jimbo and the Jet-Set, Christopher Crocodile, Mr. Benn, o el show japonés
de marionetas Niños en
crecimiento (sí, el del chango de los memes. Tengo
el tema musical grabado en el cerebro).
Recuerdo otras dos, cuyo nombre se me escapa; una sobre un chivo (sí,
bueno. No puedo decir mucho), y otra acerca de un rey en la era
medieval que solía disfrazarse de campesino para convivir con su
pueblo.
En Monterrey conocimos Ventana de Colores porque solían repetir el segmento
en el Canal28 local, usualmente a las 3 ó 4 PM. Me
recuerda particularmente a las vacaciones de entre el 95 y 97,
puesto que cursé toda la Primaria en el turno de la tarde.
Únicamente podía disfrutar de las excéntricas animaciones europeas
cuando me quedaba en casa por una u otra razón. ¡Ah! ¡Se me
olvidaban los Moomin! También los repetían por el 28,
siendo común encontrarlos cada Sábado y Domingo por la mañana. .
Barra
de Cablevisión Monterrey, según
el periódico El Norte. 9 de Noviembre de 2000.
Mona en Canal 11 y ZAZ a la misma hora.
El contenido para el público infantil
de Canal Once empezó
a renovarse con la llegada del año 2000. Aparecieron algunas series nuevas, siendo el caso de la
australiana Li'l Elvis and the
Truckstoppers... y, poco después, Mona
the Vampire. Revisando de nuevo los ejemplares de la
época en los archivos de El Norte,
y haciendo algunos cálculos que parecen coincidir con mis propios
recuerdos de tal periodo, todo parece indicar que Mona tuvo
su estreno en la barra infantil del IPN el
día Jueves 9 de Noviembre de
2000, en el horario de las 4:00 PM (no, no pudo ser el 2
de Noviembre. En ese día se trasmitió programación especial por la
fecha), como parte del bloque Zona
O. La serie únicamente pasaba los Jueves en un
principio, pero a partir del 2 de Enero de 2001 se agregó a los
Martes. Como señalaba antes, yo vi a Mona por
primera vez cinco meses después de su arribo al Politécnico, en Abril
de 2001. Basándome en el orden por producción de los episodios, las
fechas concuerdan, porque estoy totalmente seguro de que La
Batata Mutante fue el capítulo que me dio el
primer vistazo de Mona. Y
lo sostengo.
Pero
dejemos eso por ahora, pasando de nuevo a los recuerdos...
V. Ah, now
I don't hardly know her,
but I think I
could love her
La
imagen de Mona en su bicicleta estuvo mucho
tiempo en el disco duro de mi primera PC, una computadora
Alaska.
Bueno: hasta que lo hice tronar en algún experimento random.
Mona
the Vampire me gustó de inmediato. No era una
caricatura promedio, y el disfraz de vampira de Mona,
aunque de lo más raro en un principio, era una de las razones por las
que te dejaba una impresión muy característica en la memoria. Pero me
gustaba más sin el disfraz... como la había visto por primera vez
aquella tarde de Abril, con su cabello corto y los dos "moñitos" rojos
que lo adornaban. Me encontré a mí mismo pensando en la serie y en el
personaje constantemente en los días que siguieron al flechazo, cuando
trataba de enfocar mi atención en el último bimestre de la Secundaria
y en el ya próximo examen de admisión a la Preparatoria. Había
flojeado bastante en los primeros meses del año escolar, dedicando más
tiempo del debido a jugar Half-Life y DooM,
creyendo que mi "posición" como mapero (de baja categoría) en la
comunidad hispana de DooM era más importante que mis
obligaciones de estudio. Me había recuperado en las calificaciones,
pasando de 5 a 9 en Matemáticas en cosa dos bimestres. No debía
distraerme y fallar de nuevo. Pero era un hecho que Mona seguía
muy activa en mi subconsciente, como pasa cuando sabes -pero quieres
negar y negar- que te has enamorado... y ahí me tenían, sintonizando
el Canal Once la
tarde del Martes siguiente... y del Jueves, y del Martes, y del
Jueves, y.... vaya: así seguí.
A veces no podía verla. O, mejor
dicho, no quería verla, según yo (por las razones que
ya he explicado. Chico de 15 años, Prepa, caricaturas... ¿es claro,
no?). Miraba el reloj, que avanzaba con una lentitud dolorosa entre
las 4:00 y las 4:30 PM. Cuando finalmente pasaba la media hora y Mona se había ido, una parte
de mí se repetía que había "hecho bien". Y otra parte de mí se sentía
de lo más triste, pensando que había perdido mi oportunidad de ver a
la pequeña vampira, que era lo que yo realmente quería.
Recuerdo que a fines de Abril, el Viernes 27, busqué algo de
información sobre Mona en
el Internet de la época. No había mucho material, pero puedo acordarme
a la perfección de la primera imagen que encontré, en la entonces
página de CINAR. Era
un dibujo, claramente hecho por Sonia
Holleyman, con Mona y Fang en su bicicleta.
Luego supe que dicho arte fue la portada de la segunda edición
americana del libro original de Mona
the Vampire, de 1995. Extremadamente difícil de
encontrar en 2024, pero no pierdo el optimismo de hacerlo algún día.
Resumen
del episodio "Pixies", según lo
redactaría Mona, en www.monathevampire.com
La página estaba hecha con prácticamente 100% Flash.
Total... Mona se
convirtió en mi "amor clandestino"... de "a escondidas, cada
tarde...", como dice una balada clásica (que por supuesto que al
chamaco sentimental le encantaba escuchar). Aunque mi hermana y yo
acabamos por tomarle afición a ver SpongeBob en
sus primeros años, ella no tenía sospecha alguna de que me
gustaba otra caricatura, sobre cierta niña
imaginativa.
El caso es que pasó el tiempo, y
mientras los 26 episodios de la primera temporada de Mona se
repetían en el Canal Once,
la segunda temporada de la serie se preparaba para llegar a las
pantallas canadienses por YTV,
lo que finalmente ocurrió en Septiembre de 2001. Para dicho punto ya
estaba en línea su web oficial, www.monathevampire.com.
El sitio contenía algunos juegos sencillos, además de una pequeña
guía de episodios que mostraba un resumen de cada capítulo, emulando
el diario en el que Mona escribía
sus aventuras. Creo que jamás lo actualizaron, siendo que sólo incluía
la primera temporada. También podían descargarse fondos de pantalla,
diseños para colorear y un video musical del tema de la serie
con Mona "bailando"
muy a su estilo, entre otras curiosidades.
Había, además, una sección en la que
presentaban una breve historieta de cuatro paneles, para que los
visitantes improvisaran un argumento basado en ella. Prometían que, al
final de cada mes, el mejor sería seleccionado para tener su aparición
en la página. Con todo, esto se abandonó rápido, porque recuerdo que
la misma historia que vi en Agosto de 2001 seguía en línea dos o tres
años después. Desafortunadamente, el dominio expiró en 2016; no ha
habido suerte utilizando The Wayback Machine, pero con
algo de maña se puede tener acceso a los archivos .SWF que formaban el
contenido Flash del sitio. Y esto es porque toda la página dependía de
Flash, lo que era típico de las webs creadas entre el final
de los 90 y principios de los 2000. Entre otros de mis planes, tal vez
más adelante ponga una versión offline de monathevampire.com
en el blog. El dominio estuvo en venta por un tiempo, y de hecho pensé
en adqurirlo... pero he visto que, para 2025, ya fue comprado por
algún oportunista que no le ha dado buen uso (sospecho que es uno de
esos parásitos digitales que se dedican a la reventa de dominios, o
que buscan explotar la popularidad que aún tienen las páginas
expiradas. Pasaba mucho en Blogger, por ejemplo, antes de que los
nombres de blogs fueran de uso único). Ya pensaré en algo para
vengar a Mona. Pero volvamos a las memorias.
Audiogalaxy
y Winamp...
Herramientas básicas para cualquier melómano
a comienzos de los 2000.
Recordar a Mona
the Vampirees, necesariamente, también recordar
lo que fue mi vida entre 2001 y 2005. El final de la Secundaria, mi
comienzo como estudiante de Preparatoria. Problemas con Química,
Física y las Matemáticas de segundo semestre (bendita sea la
calculadora con fórmulas programadas). Mi gusto por la literatura de
horror y el fanatismo por Lovecraft.
Mi afición por la radio, por el Rock instrumental
de The Shadows y toda
la música nueva (para mí) que estaba descubriendo en la gloriosa época
de Napster, Audiogalaxy y WinMX. Telstar, Honeycomb, Morning
Has Broken, No
Milk Today, Day
After Day, A World Without Love en mi lista de Winamp, con un skin improvisado
de Mona que quitaba
al dejar la PC, para que mi hermana no lo descubriera. Half-Life, Opposing Force, la tercera
parte de They Hunger, Gangsta
Wars, Day of Defeat y
muchos, muchos otros mods para el juego de Valve. Nocturne, Blood, Return to Castle Wolfenstein, Undying, Halo, Soldier of Fortune II. Emuladores
de NES y SNES,
rejugandoDarkwing Duck.
Mi comienzo en la poesía, los concursos en los que jamás alcanzaba
lugar, cual Charlie Brown; los trabajos de Renato
Leduc y la impresión causada por La Aurora de Lorca.
La lectura del meloso Werther de Goethe y las muchas marcas a
lápiz que dejé en el libro de "Sepan cuántos...".
Episodios de Twilight Zone durante
las noches, mi breve afición por el cine y el canal Retro.
Los 18 años y el Servicio Militar, que en esos ayeres aún se veía como
obligatorio. Mi (torpe) elección de carrera profesional. En todos esos
recuerdos, demasiados como para resumirlos en un único párrafo, me
acompañó la linda vampira que fue mi amor de adolescencia. Siempre
presente, de una forma u otra, en mi memoria. Y, por más emocional que
suene, en mi corazón.
En
el Reino Unido, Mona también se transmitía
por Nickeloden UK. Aquí su web, tal como la vi
en Agosto de 2001. La recordaba muy bien.
Mona
the Vampire alcanzó su mayor punto de éxito con el
aterrizaje de la segunda temporada de la serie. Como recordarán, esto
coincidió con el lanzamiento de una cantidad considerable de mercancía, empezando
por la reedición de todos los libros de la mancuerna Oram-Holleyman.
Creo que fue en Diciembre de 2001 cuando supe que había un peluche
de Mona... y, en verdad,
fue algo que me entristeció sobremanera muy lejos de alegrarme. Sabía
que no había forma, al menos próxima, de tener ese peluche. Estamos
hablando de un tiempo primitivo, en donde las compras internacionales
en línea no eran tan sencillas como ahora. Hacer una "money order" era
un desmadre. Lo intenté, y salía más caro el pago del
servicio/impuestos que aquello que quería comprar. Y conseguir una
tarjeta de crédito internacional estaba fuera de discusión para mis
recursos.
Así que el muchacho soñador (sí, sí,
ya sé) debía conformarse con tener cero mercancía de su amor
platónico. Ni siquiera tuve el valor de pedirle a mi madre, quien era
una costurera muy talentosa, que me hiciera algún intento de peluche
casero que pudiera servir a manera de "premio de consolación". Pero,
como ya sabemos, la esperanza muere al último. En varias tardes de
2002 visitaba el centro de la ciudad, en donde se encontraban algunas
de las librerías más grandes de Monterrey, como la Castillo y
la Iztaccíhuatl. Le decía a la familia que iba a buscar "más
libros de Lovecraft", pero mi intención era ver si, de puro
milagro, me topaba con alguno de los libros de Mona. Ahora veo
que la tenía muy complicada, a pesar de que el libro original de Sonia
Holleyman sí fue publicado por Plaza & Janés en
España como Mona, la Pequeña Vampira, junto con algunas
de las ediciones de 2001. Las probabilidades de encontrarlos en el
Monterrey de 2001 ó 2002, como podrán imaginar, eran de un 0.01%.
Y así fue.
Ni siquiera en las librerías de
segunda mano, que ya abundaban en la zona a principios de los 2000,
pude mirar el rostro de la pequeña detective. Quizá fallé en buscar
alguna librería muy especializada en el idioma inglés, pero yo no era
precisamente un muchacho muy extrovertido. Así que ni libros, ni
peluche, ¡nada! Sólo algunas grabaciones en VHS que lograba
hacer de cuando en cuando, lo mismo que el material que podía
conseguir en línea. Imágenes que luego imprimía, tratando de explicar
por qué demonios se había acabado tan rápido la tinta a colores de la
impreosa. Y aunque no era, ni soy, bueno para el dibujo, también
llegué a crear algunos bocetos de Mona que bien podrían
haberse calificado de "respetables". Muchos años más tarde me
sorprendí a mí mismo por lo bien que recordaba los pasos para
dibujarla... lo que todavía puedo hacer, afortunadamente.
Bueno:
hagamos aquí una pausa en las memorias personales. Era 2002, y todo
parecía perfecto para Mona
the Vampire y sus
fanáticos. Sin embargo, tras bambalinas, había problemas. Y muy
grandes.
VI. I will return
La
segunda y tercera temporada de Mona
the Vampire, cada una de 13 episodios, tuvieron su
producción al unísono. El último capítulo de la S2 saltó a las
pantallas de YTV en
Diciembre de 2001, con el estreno de la S3 en Febrero de 2002. Las
cosas no estaban yendo nada bien para CINAR entonces;
la empresa se había metido en un problema legal gigantesco que fue
bautizado como "CINAR Scandal". A grandes rasgos: se
descubrió malversación de fondos por parte de los fundadores de la
compañía (Micheline Charest y Ronald Weinberg), por cantidades
que alcanzaban una cifra millonaria. No sólo eso, sino que también
resultó que el gigante de la animación estuvo recibiendo apoyo
económico y recorte de impuestos por parte del gobierno de Canadá, ya
que reportaban que su plantilla de escritores se componía de
canadienses.
En
realidad, CINAR contrataba
los servicios de escritores de EEUU, utilizando en los créditos
nombres de familiares o conocidos de los ya mencionados fundadores
para engañar al gobierno canuck. No le puedes pegar al gobierno en
donde más le duele (el dinero, por supuesto) sin esperar
consecuencias, y la treta de la compañía de TV fue descubierta en el
año 2000. Aunque al principio parecía que iban a librarla, el asunto
se complicó de manera irreversible para 2001. Esto no afectó la
producción de Mona the Vampire y
los proyectos relacionados con la serie, pero puedo imaginar que el
estreno apresurado de la tercera temporada fue para aprovechar
el momentum del programa, como un intento desesperado
de obtener todo el beneficio posible.
Periódico
Reforma, 6 de Octubre de 2001.
Mientras CINAR se
caía a pedazos en la nación del maple, el Canal
Once de México parecía disfrutar de constantemente
cambiar a Mona de día
y hora de transmisión, repitiendo los episodios de la primera
temporada una y otra vez. Quizá por ello es que los capítulos de dicha
temporada son las más recordados.
Durante algunas semanas la pasaban Martes y Jueves.
Luego Lunes, Miércoles y Viernes. Luego Martes, Jueves y Viernes. Y
a veces a las 16:00, a veces a las 15:30 y otras a las 15:00. Y a
veces no: daban de nuevo Paseando con Dinosaurios, y
parecía que habían quitado la serie como por una o dos semanas. En
el inter, también se dieron ciertos cambios importantes en la barra
de Canal Once: el segmento de series infantiles pasóde llamarse Zona
O a ser bautizado formalmente como Once
Niños en Octubre de 2001, nombre que conserva al día de
hoy (...o, más bien, "Once Niñas y Niños"... sin comentarios). De ese tiempo, recuerdo el promocional
de Mona en el que decían "¡adivina
al personaje... Le encanta la salsa catsup!".
La segunda temporada de la serie hizo acto de presencia por
las pantallas del Politécnico en, aproximadamente, Febrero de 2003.
Arrancaron con El
Dr. Java y el Sr. Hyde/El Ogro de la Biblioteca,
de nuevo con doblaje nacional. Este dato de la fecha no he podido
confirmarlo. Puedo estar mal, lo acepto, pero aquí sí me estoy
basando de plano en mi memoria.
A mediados/fines de 2003 yo me estaba
preparando para entrar a la Universidad, por lo que el "mundo real"
comenzó a absorberme. Aunque seguía viendo a Mona cuando
me daba la oportunidad, poco a poco empecé a alejarme de ella (de ese
tiempo recuerdo también a Tracey
McBean). He de confesar que llegó el punto en el que
dejé de seguirla por completo, perdiéndole el rastro. No me enteré de
en qué momento llegó a Canal
Once la tercera temporada de la serie, lo admito... y,
de haberlo hecho, creo que no me hubiera gustado mucho por una buena
razón. Los problemas económicos de CINAR provocaron
el cierre de Fandango Studios.
Y, en lugar de simplemente mudarse a otro de los centros de doblaje
mexicanos para conservar al elenco y -sobre todo- a Cristina
Hernández, resulta que CINAR eligió
en sus estertores llevarse el proyecto a EEUU. ¿El nuevo lugar de
doblaje? Miami... lo que, puedo suponer, tuvo motivos e$pecífico$ en
lugar de artísticos.
Arianna
López con algunos de sus personajes.
(Imagen de Doblaje Wiki)
Todo el reparto cambió al mismo que
acompañaba a las versiones latinas de The
Fairly OddParents y South
Park. Ahora Mona tenía
la voz de la actriz colombiana Arianna
López, quien era muy conocida por interpretar a Timmy
Turner. No tengo mucho para decir sobre este doblaje. Y, acá
entre nos, es mejor así. No me lo tomen a mal, por favor; quiero dejar
claro que no es mi intención sonar injusto, ni
menospreciar el trabajo de nadie, pero... nunca he podido
acostumbrarme a escuchar a Mona hablando
igual que un niño dientón con gorra rosada. Y mucho menos con la misma
voz que en South Park utilizaba
un lenguaje bastante... bastante florido, para ser
elegante en lo que quiero dar a entender. Es un doblaje que le queda
muy bien a algunas series y a algunos personajes... pero Mona
the Vampire no entra en dicha categoría, en
mi opinión. Aun así, e independientemente de lo que puedan
dictar mis gustos y sesgos personales, Arianna no
deja de ser una de las voces de Mona,
por lo que debemos darle su reconocimiento justo como parte de la
historia del personaje. Ella también fue mi querida Mona
la Vampira.
Programación
de Canal Once
en Octubre de 2001, mostrando
el cambio de "Zona O" a "Once Niños".
Regresando a Canadá, la serie tuvo un periodo de pausa tras el fin de
la tercera temporada, en Junio de 2002. No había seguridad de
que Mona regresara
por cuarta ocasión, con sus acostumbrados 13 episodios. Finalmente, un
comunicado de CINAR correspondiente
a Octubre del mismo año confirmó que la serie volvería con nuevos
capítulos. Aquí yo recuerdo que, en algún momento de 2002, creo haber
leído que había planes de que Mona abandonara
el traje de vampira para convertirse de lleno en detective.
Aparentemente se trataba de dar un
giro a la serie para que tuviera énfasis en el aspecto investigador
del personaje, dejando la cuestión del terror en segundo plano. No sé
si esto sería como algún tipo de spin-off de la caricatura, o si era
simplemente una nueva dirección que quedó en mero plan. No he podido
encontrar dicho artículo, el cual se ubicaba en el portal de Ananova (un servicio de
noticias que estuvo de moda, por un tiempo breve, a
principios de los 2000. Fue un intento rudimentario de AI). No hay
nada en The Wayback Machine cuando
trato de revisar los archivos de su página, sin embargo, por lo que no
puedo probarlo. De haberse dado, efectivamente, pues... supongo que lo
habría aceptado. No dejaba de ser la Mona de
la que me había enamorado.
Fuese
lo que fuese, la última temporada de Mona
the Vampire terminó su producción a fines de 2003
(por ello es que frecuentemente se dice que la serie tuvo duración de
1999 a 2003, lo que no está de más aclarar), con su estreno en Canadá
en Enero de 2004. Según puedo ver en algunas fuentes, los episodios se
transmitieron de manera bastante desordenada, sin seguir la estructura
típica de las temporadas previas. Algunos capítulos salieron al aire
en Enero; otros en Mayo y Agosto. Por increíble que parezca, dos de
ellos permanecieron enlatados hasta Febrero de 2006. El día 22 de
dicho mes, el último capítulo de Mona fue
estrenado en su país natal: Nickelodeon
Nightmare/Ready Steady Yeti (S4E10, según la
nomenclatura de producción).
Entre
la confección de la cuarta temporada y su emisión completa, había
acontecido un gran cambio entre los canucks. CINAR ya
no existía; la compañía no pudo superar sus problemas legales y fue
adquirida en 2004 por un grupo de inversores representados por Nelvana, cambiando su nombre
a Cookie Jar Group. Los
últimos rastros de CINAR se
acabaron en 2012, cuando Cookie
Jar se convirtió en parte del conglomerado DHX
Media... que luego se transformaría en WildBrain,
la empresa que hoy es dueña de los derechos de Mona
the Vampire (junto con Gaumont Animation, la
actual Alphanim)y una cantidad ENORME de
propiedades de animación, como Peanuts y
la biblioteca de Jay
Ward Productions. Eso es tener mucho poder
en cuanto a caricaturas se refiere.
Periódico
Reforma, 21 de Agosto de 2005.
En México, la cuarta temporada
de Mona aterrizó
en Once Niños el 22 de Agosto de 2005. Fue el mismo
día en el que se estrenó Jacob
Two-Two, y recuerdo que me di un tiempo en mi horario
para ver a la pequeña vampira. El nuevo doblaje me causó una impresión
no muy positiva que digamos... y, como digo, se podría considerar
que yo había cambiado. Ahora entiendo que para mal.
No es una época que me guste recordar, siendo honesto, sobre todo
porque traía muchos problemas a nivel personal, escolar y
profesional.
Y pasó lo que ya era inevitable. No
volví a ver a Mona u otro
programa de labarra
infantil de Canal Once desde
aquel día. Estuve tan desconectado del bloque que ni siquiera me
percaté de que "terminó" en Julio de 2009. Por ello me
refiero a la serie de renovaciones que tuvo el canal del IPN en
general por esas fechas, lo que llevó a concluir la era de Once Niños que había estado
activa desde 2001. Esto trajo la desaparición de muchos de los
programas que eran básicos del catálogo juvenil del Politécnico,
siendo Mona the Vampire uno
de ellos, por supuesto. Revisando en The
Wayback Machine los horarios que tenía Mona en
2009, parece ser que el último episodio transmitido en Canal
Once fue Brujas/La Mansión Embrujada de Agatha Misty (S2E7),
el Viernes 17 de Julio de 2009...
el mismo día en el que Once Niños se
renovó. La serie estuvo al aire por la señal del IPN durante
casi 9 años, de manera ininterrumpida. No es de extrañar
que haya formado parte de la infancia de muchos niños de México... y
no tan niños, como es el caso de este redactor.
A
todo esto, ¿qué ocurrió con ZAZ? Este canal tuvo que haber recibido los
episodios de la segunda temporada desde 2002, pero no puedo darles
más detalles al respecto. He tratado de buscar información sobre el
tema, sin resultados de por medio. ZAZ
tuvo algunos cambios en su
formato para 2003, orientándose más a las películas que a las
series. Si me lo preguntan, diría que seguramente dieron nada más la
segunda temporada. La tercera quizá tuvo algún retraso por la
cuestión del cambio de doblaje, no alcanzando a entrar en la
programación del canal de MVS
antes de su evolución. Pero digo
de nuevo que esto es mera especulación de mi parte, por lo que no
debe tomarse como algo "factual".
En sus años finales, y
a juzgar por lo que se cuenta de él en diferentes videos de YouTube
que tratan de resumir su historia, el canal se centró con fuerza en
el ánime. Desapareció en el Verano de 2012,
y desde entonces han surgido algunos proyectos (de aficionados, no
formales/profesionales) que intentan revivir el concepto de ZAZ en lo que fue su tiempo
de gloria. No obstante, ninguno de ellos está representado por MVS (y, en una nota más
personal, por este canal también pasaban Cybernet,
que igualmente se transmitió por el Canal
Once durante
muchos años, siendo más o menos en 2008 cuando dejé de verlo. "Hola, soy Alexandra
Vicencio...").
Cookie Jar anunció en Enero de
2005 un acuerdo con Cartoon
Network para transmitir Arthur, The Little Lulu Show y Mona the Vampire en la
región de Latinoamérica, apareciendo un año más tarde como parte de la
programación del famoso canal de TV por cable. Era Febrero de 2006, y
yo acostumbraba ver el malogrado bloque de [Adult
Swim] cada fin de semana; me acuerdo muy bien de haberme
sorprendido bastante con el anuncio de la serie como novedad para el
mes, mientras esperaba que dieran las 11 PM.
Resulta gracioso el hecho de que Cristina Hernández ya era la locutora de Cartoon Network, por lo que básicamente se presenta a
"sí misma" cuando menciona el arribo de Mona
la Vampira. Creo que
la daban muy temprano (entre las 8/9 AM), únicamente los Sábados y
Domingos, y que no duró mucho tiempo al aire. He escuchado que
también apareció en al canal Boomerang un poco más tarde (ya en 2007/2008), pero
de eso no puedo comentarles ni siquiera un poco.
Algo que
olvidaba es que Mona sí llegó a verse en el Canal 28
de Monterrey, igualmente como uno de los múltiples programas
diferidos del Once (la pusieron en un bloque infantil al
que llamaron "Jugando con Vere", o "Bere". No me puedo acordar, pero
lo conducía una niña de la ciudad). Fue por una temporada muy corta,
de quizá algunos meses entre 2002 y 2003 (pudieron haberlo repetido
después). Ahora bien, varias personas de Monterrey me han contado
que conocieron la caricatura en dicho espacio, por lo que su
brevedad no le quitó importancia de ninguna manera. Fuera de ello,
he notado que Mona no forma parte de los recuerdos de
muchos regiomontanos, a diferencia de lo que ocurre con el público
del DF y otros estados de nuestra república.
VII. And
thevelvet voices...
La
bella Emma Taylor-Isherwood,
voz original de Mona Parker.
No puedo concluir este artículo sin reconocer, aunque sea brevemente,
los doblajes que Mona the
Vampire tuvo a través del mundo. Ya hablamos de
los latinos, pero lo cierto es que la serie fue adaptada a una
cantidad considerable de idiomas. Sé de la existencia de traducciones
al castellano (o "Español de España", término común en Latinoamérica),
catalán, francés (uno de los más populares, según me he percatado),
alemán, italiano, portugués (tanto de Brasil como de Portugal), chino
(la serie se distribuyó con gran éxito en Hong Kong, para luego cubrir
el resto de China. De hecho, la tercera temporada fue coproducida
por Animation Services (HK),
una compañía de Hong Kong), coreano, polaco, galés... y otros más. De
todos los doblajes que he mencionado, algunos de ellos están
disponibles en YouTube. Otros, al momento de escribir estas líneas,
pueden considerarse en la categoría de perdidos. Para no extenderme
demasiado en el tema (quiero hacerlo, y lo haré, en un futuro),
simplemente haré la mención de las actrices que interpretaron a Mona en sus respectivos
lenguajes, junto con algunos ejemplos de sus voces.
Primeramente: mi voz favorita de Mona (después de Cristina
Hernández, por supuesto), es la de la actriz española Carmen Ambrós, quien tuvo el papel
de la vampira en miniatura en su adaptación al castellano. Es una voz que
resulta muy agradable al oído, dándole a Mona una
ternura de lo más dulce. Hace muy buen trabajo, y definitivamente que
me gustaría conseguir más episodios con este doblaje de los que
he podido encontrar hasta ahora (publiqué tres en mi canal de YT).
Sospecho que Carmen también
hizo la actuación de Mona en
gallego. Pero esto, de nuevo, es especulación mía.
Mona
the Vampire se conoció en España con el
título Cosas de Vampiros,
lo que parecía ser algún tipo de tendencia o costumbre de los
traductores de dicha nación. Pasó igual con Sabrina
the Teenage Witch y Third
Rock From the Sun (la cual diría que es mi
serie live action favorita. Es genial), que fueron
distribuidas como Cosas de
Brujas y Cosas
de Marcianos, respectivamente. Bueno, bueno; en México
tuvimos películas de franquicias distintas que empezaban con "¿Y
dónde está el...?" durante los 80/90, por lo que es mejor no
criticar.
¡Ah! Un detalle que puede parecer pequeño, pero que a mí me
parece genial: Carmen Ambrós es
la única actriz que modifica su voz cuando Mona lleva
puesto el disfraz de vampira, imitando la forma en la que una niña,
en la vida real, hablaría al llevar unos colmillos de plástico en la
boca. Esto es algo que ni siquiera está presente en el inglés
original.
En
Alemania, Mona
Parker fue interpretada
por Angela Quast,
quien era conocida en su país de origen por el protagónico de What About Mimi? (un personaje con cierto parecido a Mona, según yo).
El
doblaje francés, como decíamos antes, usualmente lo veo como uno de
lo más celebrados. Kelly Marot,
una actriz cuya voz también es muy gustada entre el público galo y
francocanadiense, tuvo el rol protagonista.
Cuando
la serie se adaptó al portugués, recibió un doblaje en Brasil y otro
en Portugal. No tengo registros del europeo, pero hay varios
episodios en línea del brasileño. En dicho caso, Mona pudo escucharse con la voz de Priscilla Concepcion.
Mona,
María...
María, Mona...
Como curiosidad: la caricatura recibió un cambio de nombre para Mona en dos países. En Italia
se conoció como Milly, Vampiro
per gioco (una traducción aproximada sería "Milly,
Vampiro por diversión/juego"). El motivo de que Mona fuera
bautizada como Milly es
porque, en algunas partes de Italia, la palabra "mona" tiene
connotación un poco... negativa. He buscado alguna muestra de este
doblaje, hasta ahora sin éxito. La voz italiana de la niña imaginativa
fue hecha por Federica Valenti. La adaptación del tema musical de la serie, a cargo de Cristina
D'Avena, parece ser particularmente famosa (por lo que
he pedido investigar, D'Avena frecuentemente
grababa versiones especiales de los temas de muchas series live
action y caricaturas). Los libros de Oram-Holleyman se
publicaron con traducción al italiano (en el formato de
las ediciones de 2001) con este mismo nombre.
Otro país en donde tanto Mona como
la serie recibieron un nombre distinto fue Portugal, llamándose Maria Vampira. Sí, ya sé
que suena hasta cómico, pero así fue. No entiendo el motivo de esto,
puesto que la palabra "mona" no parece tener un doble sentido en
portugués (más allá de decir "borrachera", lo que también aplica en
español. Creo que el término "mona" puede resultar más ofensivo en
nuestro idioma, dependiendo del contexto). Para Portugal, la voz
de Mona (perdón, María) corrió a cargo de Paula Fonseca.
VIII. I'm swept away
from sadness,
clinging to
her memory...
¿Qué
pasó después de 2005 en mi vida, que me llevó a dejar atrás a Mona,
a relegarla como una simple parte del pasado? Pues... muchas cosas.
Algunas que no vale la pena revivir, y otras - tanto negativas como
positivas- que se quedaron para
siempre conmigo. Como mencionaba antes, para el momento formado entre 2005 y
2006, mi ciclo con Mona the
Vampire y la era Once
Niños se había terminado.
En retrospectiva, me porté como un
imbécil. No sólo por la forma en que rechacé, sin ningún tipo de
reflexión, a un personaje que no había representado una simple
"moda" para mí, sino que me había... la verdad, me había
mantenido vivo en la adolescencia. Sí: podemos decir que todos
los adolescentes son dramáticos (siempre ha sido así), pero el
escenario es todavía peor cuando tienes una propensión natural, sea
por personalidad, genética o capricho del destino, a la depresión.
¿Quién me sacaba de esos ataques de tristeza?... Mona.
Siempre Mona. Mi refugio personal o, como se le da por llamar
ahora, "safe space"... o "comfort character", no lo sé. Y, a pesar
de todo ese cariño y gratitud, al cumplir los 19 y estar
inmerso en mis estudios de la universidad, sentí que ya no lo
necesitaba.
No sé qué falso valor, qué
"mentalidad de joven adulto" o sobredosis de confianza en mí mismo
me llevaron entonces a comenzar una racha de malas decisiones, entre
las cuales se encontró la de dejar a Mona the Vampire
fuera de mi vida. De manera simbólica, y haciendo el balance de mi
propia historia, diría que este rechazo marcó el comienzo de ese
ciclo de errores que se prolongó durante una década. No estoy
diciendo que dejar a Mona provocara lo que vino después, sino
que ese acto fue la representación perfecta de un mal
principio: el "aquí fue en donde todo se perdió...". Pero ya era,
según yo, un adulto. Y los adultos no se equivocan así como así. Durante
muchos años preferí verla como un disparate infantil de mi adolescencia, ligada a un
sentimentalismo que creía superado para siempre.
Pero todo
cambiaría muy pronto.
Después de que mi madre falleciera en Noviembre
de 2020, combinado con el caos y el miedo que definieron ese año
maldito a
nivel global, toda mi vida -y la de mi familia- se vio transformada, y
de una manera mucho peor de lo que podría
haber imaginado unos meses antes. La pérdida siempre trae la necesidad
de reflexionar sobre el pasado, de preguntarnos si ciertas cosas
valieron la pena, si nos equivocamos... si actuamos mal cuando se toma
la decisión, abrupta, de abandonar aquello que alguna vez nos
dio la esperanza de seguir adelante. Yo había enterrado a las
memorias, pero las memorias siempre encuentran la forma de regresar y
golpearte en la cara, a manera de recordatorio de que aún existen, por
más que las ignores. Música olvidada, revistas viejas, libros
arrinconados bajo la sombra... Werther, el cual
posiblemente no tocaba desde 2004. Allí estaban: las marcas a lápiz
que había hecho a los 17. Hojear de nuevo ese libro fue el golpe de
memorias que, quizá, necesitaba para recordar quién había sido. Y,
mezcla de tristeza, nostalgia y humor,
regresé inevitablemente a ella. A Mona. Esta vez, ya con
la sabiduría -quiero pensar- que sólo pueden darte los años, entendí por
fin qué veía en ella, y por qué mi yo de quince años se había
enamorado tan profundamente del personaje.
Peluche
original de Mona (2001), con DVD
canadiense (izquierda) y francés.
Colección personal de Catz.
Ya
no era ese muchacho dramático de antaño, por supuesto. Pero recordaba
que esa pequeña vampira ficticia, ese dibujo animado que muchos
calificarían de insignificante o burdo, había sido todo para mí.
Había estado para mí cuando más la
necesitaba... y, después de tantos años de olvido, seguía ahí. Mirando
de nuevo su rostro sonriente
en la portada del libro Mona the Vampire, supe lo que
tenía que hacer: cumplir ese sueño, grande y pequeño al mismo
tiempo, de mi adolescencia.
Investigué un poco. Antes de conseguir el libro me topé con algo todavía mejor.
Un vendedor de Canadá tenía el peluche oficial de Mona,ese mismo que fuera una
derrota moral dos décadas antes, a un precio bastante razonable, y en muy,
muy buenas condiciones físicas. No estaba seguro de si llegaría con
bien, o cuánto tardaría. Pero mi yo de 16 apareció de nuevo, gritándome
que lo comprara y me dejara de tonterías. Un par de semanas más
tarde, finalmente tenía el peluche de la niña murciélago
en mis manos, dándole cierre a veinte años de espera. No me quise conformar con eso, y poco a poco he estado
adquiriendo cada vez más mercancía de Mona
the Vampire desde 2021, formando la
colección que hubiera matado (sólo exagero... ¿o tal vez no?) por
tener en mi juventud.
Libro
para colorear, cuaderno de actividades y VHS mexicano.
Colección personal de Catz.
Para concluir la historia personal y
volver a la historia de Mona, puedo decir que ya no niego, de ninguna manera, la importancia
que Mona Parker tuvo
en mi existencia, sin temor alguno a ser juzgado. Fue un personaje que
me hizo muy feliz, que me dio la alegría que necesitaba. Aunque en su momento no
quisiera aceptarlo o, más bien, no quería que se supiera, ahora lo
digo abiertamente. Mona se
lo merece. E igual se merece el hecho de ser conservada para la
posterioridad; hasta el día de hoy, sólo la primera temporada de la
serie se ha publicado de manera completa en DVD, pero no es difícil
encontrar todos los capítulos disponibles en YouTube en diferentes
idiomas. También pueden
conseguirse otros DVDs con episodios del resto de las temporadas,
fabricados en Canadá, Francia, Inglaterra, Brasil y Australia. Tengo
unos cuantos de ellos, los cuales pueden ver en las fotos que he
publicado de mi colección personal.
Para
México, el sello Tycoon Entertainment nos trajo una parte
de la primera temporada en formato VHS. Tomando en cuenta que los
cassettes aún mostraban el logotipo de CINAR y el que
Alphanim tuvo entre 2000 y 2002, podemos inferir que esto
sería en el año de 2002. No puedo asegurarles cuántos volúmenes
salieron a la venta; sé de la existencia de cuatro, de los cuales
sólo he conseguido uno... mismo que, por cierto, fue bastante
caro. Dudo que hayan tenido versión en DVD, ya que nuestro país
tardó un poco en adoptar la tecnología. Si me equivoco y ustedes,
lectores, cuentan con algún disco nacional de Mona, estoy
más que dispuesto a escuchar su historia. Mientras tanto, haré la
prueba de contactarme con Tycoon para ver si conservan algo de su
viejo inventario. Si son como Canal Once, dudo que me
hagan caso.
En cuanto al paso del tiempo, el
programa ha envejecido considerablemente bien, logrando mantenerse
como un representante fiel de su época. Creo que es muy recomendable
todavía para quienes busquen una serie animada de calidad, que no
muestre los vicios de las caricaturas actuales... si es que se les
puede llamar como tal, puesto que algunas de ellas parecen
telenovelas por el exceso de drama y supuestos "romances". Esa es la misma razón por la que
NOestoy
de acuerdo con la idea de un remake o secuela de la serie en nuestra
era; el resultado sería desastroso, digno de la vergüenza más pura.
¿Por qué? Porque Mona the Vampire
no tiene ni una pizca de dramatismo, no intenta impartir lecciones
morales y no se propone inculcar una agenda social o política.
Eso, en mi opinión, es un motivo más que suficiente
para darle nuestra atención, recordando que dichos aspectos que
acabo de mencionarles se han vuelto casi obligatorios en las series
animadas de hoy en día, al grado de caer en el cliché constante y la
saturación banal. Hay montones de ejemplos que podría darles... pero
no quiero, ni busco, discutir por eso. Así que mejor lo dejamos así.
Ahora, decir que Mona the
Vampire fue una serie "adelantada a su época" es algo un
poco… ingenuo. Todo lo contrario; fue una serie completamente de
su época. Verán: entre mediados de los 80, y todavía hasta principios de
los 2000, hubo una tendencia marcadísima hacia lo que podríamos
llamar como “horror juvenil”. Se dio con libros como la trilogía de
Scary Stories to Tell in the Dark (más conocida por su
arte increíble que por sus historias), continuó con Goosebumps
de R. L. Stine y su serie de televisión (un
básico de los 90), llegando al punto cumbre con Are You Afraid of the
Dark? de Nickelodeon, e inclusive con películas
como The Addams Family y Beetlejuice.
En México, Fernández Editores publicó
la estupenda colección Galería del Terror,
con versiones resumidas de cuentos y novelas clásicas del género,
empezando por el Drácula de Stoker. No era
raro encontrar ese tipo de contenido en todos los medios, porque era
una moda muy propia de la década de 1990. Supongo que, siendo muy
flexible en sus conceptos, se podría comparar con lo que fueron las
numerosas páginas de creepypastas de hace unos años, en las que
hasta llegaron a piratear un par de mis cuentos.
Mona, junto con
Moville Mysteries, Phantom Investigators,
Freaky Stories (los cortos de “esta es una historia
real, le pasó a un amigo de un amigo” que ponían como relleno en Cartoon
Network), Tales from the Cryptkeeper y, hasta
cierto punto, Courage, the Cowardly Dog, formó parte
de esa misma ola de animación de terror para niños. No es que la
haya iniciado o motivado, sino que de hecho llegó en sus años
finales. Y eso es precisamente parte de su atractivo, puesto
que para los episodios estrenados entre 2004 y 2006, Mona ya
se sentía como una producción retro, nostálgica... Con un estilo de
la década pasada, en un momento en el que la animación infantil
estaba buscando la creación de series más “maduras” y orientadas al
público preadolescente, con Kim Possible, Atomic
Betty o Totally Spies siendo ejemplos
perfectos de lo que digo. Las cosas estaban cambiando, y series como
Mona the Vampire representaban más al pasado que al
presente.
En
Canadá, la serie continuó transmitiéndose
hasta Diciembre de 2018 por el canal BBC Kids.
Captura de Noviembre de 2016, vía The Wayback
Machine.
Al respecto de Mona como
personaje, algo que veo con frecuencia es que le llaman
“esquizofrénica” o “autista". Dichos adjetivos no encajan bien con
una niña de diez años cuya principal característica es tener una
imaginación enorme. La serie fue creada cuando los niños dependían
mucho menos de la tecnología para mantenerse entretenidos, y no se
le puede juzgar con la lógica de los 2020. Sería muy obtuso hacer
eso. Y yo sé que suena como un lugar común, pero lo que digo es muy
cierto: sin teléfonos, tablets y consolas portátiles que sólo unos
cuantos -suertudos- podían tener (Game Boy, Atari Jaguar...
de mi época), jugar con la imaginación era lo normal. O, en el otro
extremo, no hace mucho vi que la comparaban con Don Quijote, lo que
tampoco tiene sentido. El Quijote era un hombre mayor que había
perdido por completo la razón, mientras que la "locura" de Mona
es simplemente
llevar sus juegos infantiles al extremo. Sí, no lo niego: puede ser
algo voluntariosa y brusca. Intensa. Pero, gente, es una niña... y
los niños no pueden medir sus propias reacciones como lo hace (o
debe hacerlo) un adulto.
En dado
caso, y si queremos comparar a
Mona Parker de manera más exacta con otros personajes de
ficción, diría que ella es como la mezcla de Calvin, el chico
ingenioso de Calvin and Hobbes, con
Harriet M. Welsch, la pequeña detective protagonista deHarriet the Spy. Es una niña de los 90, con una mente
hiperactiva, analítica e imaginativa, que se niega a aburrirse en un
mundo que nunca está a la altura de su agilidad mental, de esa
capacidad para imaginar que tanto demuestra en Mona the Vampire. Su
afición por el terror, combinado con su personalidad extrovertida,
es lo que la vuelve original y genuinamente única, por supuesto. Los niños como
Mona, al crecer, pueden llegar a convertirse en adultos
brillantes a nivel intelectual... y, si ella fuera real, no sería la
excepción a dicha tendencia. Es por eso que la quiero tanto: porque su imaginación es
un reflejo de algo tan valioso e irrepetible, algo que parece tan
anacrónico y raro en la vida moderna, que muchas personas no pueden
concebir que exista, a menos de que conlleve algún tipo de conflicto
mental. Ah, los 2020... y ah, mundo hediondo.
En pocas palabras, y para cerrar la
historia por ahora: lo único que Mona la Vampira busca, y
consigue a la perfección, es hacer exactamente lo mismo que ya se
apreciaba desde las páginas escritas por Sonia Holleyman
hace casi 40 años: divertirse... y, de paso, divertirnos a nosotros.
Y
eso es todo lo que importa.
IX. It's
a small world,
and you've
grown
A manera de epílogo (aunque no dejo de
pensar que sería una mejor idea dedicarle un texto completo en el
futuro), me gustaría recordar a la ya mencionada Phantom
Investigators, una serie de 2002 que mezclaba tecnología
de stop-motion con actores reales, la cual se transmitió por Cartoon
Network en la Primavera - Verano de 2004. Era una creación
de Stephen Holman, quien
también fuera responsable del segmento Life
with Loopy en KaBlam! (otra
de las series que daban por Once
Niños, aunque ya tenía mucho tiempo de pasar por cable en la
señal de Nickelodeon).
"Momento,
Catz", estás pensando. "¿Qué tiene que ver Phantom
Investigators con Mona?
¿Tanta Pepsi te ha afectado al cerebro?". Tienes razón (en lo
primero, no en lo de la Pepsi. O al menos eso creo). La razón de que
les esté hablando del trabajo de Holman en un post dedicado a Mona es porque, para mí, Phantom
Investigators es
lo más parecido a una secuela -contemporánea, claro- de Mona
the Vampire. Hablamos
de una serie que trata sobre un grupo de adolescentes que investigan
casos sobrenaturales. Cada uno de ellos tiene poderes especiales,
los cuales utilizan para lidiar con monstruos, fantasmas, demonios y
otras criaturas de la noche.
El único personaje que no cuenta con
superpoderes es su líder: una chica de 12/13 años que cumple el papel
del cerebro del grupo. Tiene cabello corto y rojizo, utiliza un
disfraz cuando realiza trabajo de campo, es analítica, siente
fascinación por lo sobrenatural... y... se llama... Daemona
Prune. Dae... mona... Mmm... ¿a quién me recuerda todo
eso?...
Sí...
La protagonista de Phantom
Investigators (o Investigadores de
Fantasmas, que fue el
nombre que se le dio en nuestra región) siempre me ha parecido un
"avatar" de Mona
Parker. No sólo eso, sino
que, como digo, la serie fácilmente podría haber sido una
continuación de Mona
the Vampire,
presentándonos a una Mona adolescente que ha evolucionado en sus
juegos para ya convertirse en una investigadora de lo paranormal.
Obviamente hablamos de dos programas distintos sin relación de
equipo, país o compañía productora entre ambos, por supuesto. No
quiero que, de ninguna manera, lo que digo se interprete cono una
insinuación de algún posible plagio, puesto que esa NO es mi
intención. Me gustaban ambas series, vamos. Y, aunque soy fiel a
Mona, Daemona también me parecía muy linda... (¿porque se
parecía a la pequeña Parker, tal vez?). Así que quiero dejar
lo anterior muy
en claro, ya que no estoy tratando de antagonizar, sino de resaltar
las semejanzas entre las dos chicas investigadoras.
Las coincidencias entre ambos
personajes y su concepto básico no se me escapaban ni por un momento
cuando atestiguaba el liderazgo de la joven Prune, a mediados
de 2004. Y me sorprenden todavía más en la actualidad, porque hasta
el parecido entre los apellidos de sus creadores, Holman y
Holleyman, es absurdamente llamativo. Es como si todas las
piezas hubieran quedado perfectas para que, sin alguna propuesta de
por medio, Mona Parker y Daemona Prune fueran "medias
hermanas" en el mundo de la animación. Magia, destino, sincronicidad
mental, inspiración inconsciente, o una simple casualidad
extraordinaria... no lo sé. Pero me gusta.
Phantom Investigators,
en un hecho por demás lamentable, únicamente tuvo una temporada de
13 episodios, de los cuales sólo llegaron a transmitirse 6. Y
es curioso, ya que hasta tuvo
juguetes promocionales en los
Carl's Jr. de EEUU, lo que refuerza la idea de que no estaba
siendo ignorada por el público infantil. Tristemente, fue uno de esos casos,
más comunes de lo que podríamos llegar a pensar, en los que una
caricatura logra
cosechar éxito... pero no el suficiente como para llegar a los
estándares de los ejecutivos y productores, que suelen tener sus
propias ideas sobre lo "bueno y lo malo". Aun así, puedo notar que
continúa ganando fanáticos jóvenes, quienes no dejan de mantener
vivo el recuerdo del programa en comunidades online.
Aunque jamás ha llegado a plataformas
digitales, ni existe alguna versión en DVD o VHS que recopile parte
de su única temporada, todos los
capítulos ya se encuentran disponibles en YouTube. Únicamente en
inglés, sin embargo; casi no hay registros de lo que fue el doblaje realizado en México, al grado de
que todavía se considera un "lost media" mientras escribo estas
líneas, en Diciembre de 2025. No me gusta ese término de "lost
media", aquí entre nos, pero
tenemos que utilizarlo en el caso de Phantom Investigators.
Así que no hay de otra: a esperar, por el momento, que las cosas
llegan cuando menos pensamos. La experiencia me ha enseñado eso.
Cerrando el tema de la hermana
perdida de Mona, me parece sorprendente que las aventuras
espectrales de Daemona Prune y su equipo no fueran elegidas como parte de la
programación de Once
Niños en los 2000(hubiera quedado perfecta, a manera de
complemento de Mona
la Vampira),
pero tengo entendido que sí la pasaron por un tiempo en el Canal 22 de la Ciudad de
México, de acuerdo con la información de la propia
DoblajeWiki. Voy a investigar ese dato, aunque -casualmente-
la página del canal no tiene registros disponibles para 2005 y
2006 en The Wayback Machine. Buscaré algunos periódicos
del DF, no pasa nada. ¿Saben? No sería mala idea profundizar sobre
Phantom Investigators en el futuro, lo que dejaré
entre mis planes para esta página personal.
X. Canadian Sunset
Y así concluye la versión "revisada" de mi texto dedicado a Mona la Vampira. Como he dicho
desde un principio, me gustaría expandir la idea. Un artículo está
bien como material improvisado, pero hay mucho por decir sobre Mona
y su caricatura como para detenerme aquí. No me refiero a
crear una "wiki" (no le veo caso; mi propósito no es emprender un proyecto colaborativo,
y de una vez quiero dejarlo claro: no me interesa trabajar "en
equipo"), sino de construir poco a poco
el tipo de página que me hubiera gustado hacer en 2002. Queda
bastante por hablar y que quizá agregaré a este mismo artículo en el inter, como los DVDs de la serie, o profundizar en los trabajos de
las diferentes actrices de doblaje de Mona.
Siento que en eso he fallado, puesto queles
dediqué mucho menos espacio del que todas merecen, la verdad. Habría sido justo hablar más
sobre Emma Taylor-Isherwood,
para empezar.
Algo importante: tendrán que disculpar
los errores de diseño que cometí para crear no sólo este
artículo, sino toda mi página. La última vez que trabajé con
HTML fue en 2006, cuando echaba mano de FrontPage
97 para construir lo que terminaría por convertirse en mi despedida de
Geocities.
Apenas estoy aprendiendo de nuevo la manera en que funciona esta
onda; quiero hacerlo bien, y
a su tiempo. ¿Que por qué me estoy esforzando tanto por un
personaje, por una serie que tuvo su época de gloria hace dos
décadas? Pues... porque Mona fue mucho más que una
caricatura exitosa. Fue prácticamente toda mi adolescencia, y sería
muy cobarde -e injusto- de mi parte negarla de nuevo. Ahora que
existe la oportunidad de aprovechar una herramienta como
Neocities, ya tengo un método efectivo de mostrar ese cariño del que tanto hablo... así
que, ¿por qué no? Hay tiempo, y hay vida.
En caso de que requieras contactarme por cualquier razón, en buen
plan, te dejo mi correo electrónico: iryquedar@proton.me.
Si prefieres buscarme de otra manera, también puedes checar
mi perfil de Steam.
Y si vas a usar la información del artículo para alguna cosa tuya,
al menos pon un enlace y un crédito, mi estimado youtuber de cuarta categoría.
Para quien tenga interés en la
cuestión musical, estas son las canciones a las que hice referencia.
Elegí algunas de ellas en particular porque eran justo lo que
escuchaba entre 2001/2003. Otras, simplemente se acoplaron al
contexto: