Sección completamente dedicada a la creación de Sonia Holleyman: la pequeña Mona la Vampira, Mona Parker.

 

Mona the Vampire y Fang, su fiel amigo


Última actualización:
09/04/26

- Nuevos datos sobre los libros de Oram - Holleyman, confirmados directamente por Hiawym Oram
- Se agrega información sobre Phantom Investigators y su transmisión en México/LA
 


   
Mona, analizando algún caso de alta importancia...
La pequeña vampira.


Bienvenid@, visitante. El texto que encontrarás a continuación fue escrito, originalmente, a manera de celebración por el 25 aniversario de la serie animada Mona the Vampire, mejor conocida como Mona la Vampira en Hispanoamérica y Cosas de Vampiros en España. Se publicó en mi blog personal, Ir y quedar, el día 1 de Octubre de 2024, manteniéndose en línea durante un año. Tomé la decisión de cerrar el blog hace unas pocas semanas... pero no me sentía muy contento al saber que también se había perdido mi artículo dedicado a la pequeña vampira, un personaje que tuvo -y sigue teniendo- una importancia enorme para mí.

Así que, utilizando un respaldo local del blog y su versión guardada en Archive.today, he decidido republicar el texto para la posteridad, como el arranque de mi nuevo espacio en Neocities, añadiendo algunos datos extra y unas cuantas (muy necesarias) correcciones. Por ahora, es prácticamente igual a lo que publiqué en mi blog el año pasado (es una copia directa, a decir verdad), pero me gustaría hacer un proyecto mucho más amplio... con diferentes secciones y contenido, enfocado exclusivamente en Mona the Vampire. Mientras tanto, con el trabajo recuperado, me siento mucho mejor conmigo mismo. Y con mi deuda hacia Mona.

 

- Catz (CatzM1928)
25/11/2025



 


En realidad, empecé a escribir este artículo en Agosto de 2021. Lo dejé durante mucho tiempo "en el tintero", sin saber exactamente qué haría con él... ya que, claro está, sin redes sociales o algún otro medio que sirviera para darlo a conocer, no había mucho campo de por medio para su publicación. Al final, terminó por convertirse en uno de los principales motivos que me llevaron a iniciar el abandonado proyecto de mi blog, Ir y quedar. Desde entonces, el plan era que se publicara el 13 de Septiembre de 2024, lo cual no pudo lograrse debido a algunas complicaciones de la vida real™. 
 
¿Por qué era tan especial esta fecha? Pues por el simple motivo de que la serie animada Mona the Vampire llegó a los 25 años de su estreno en Canadá, su país de origen: 13 de Septiembre de 1999. Tanto la caricatura como el personaje tienen un profundo valor sentimental para quien ahora escribe, por lo que se puede considerar como uno los textos más significativos que he redactado en mi vida. Y no creo estar exagerando al decir eso.
Los dejo, entonces, con mi sencillo homenaje para Mona Parker, contando su historia como personaje, su origen literario y la serie que la llevó a la fama mundial en la década de los 2000, con un recuento de lo que esta vampirita ha sido para mí. Aclaro algo: lo que estás a punto de leer es, más bien, una crónica en la que mis propias memorias se combinan con los detalles detrás de la creación y desarrollo de Mona the Vampire. No se trata de una simple narración “fría”, con una línea de tiempo o sucesión de dato tras dato, como lo encontrarías en una wiki cualquiera... y tampoco es algo tan inútil o rebuscado como una lista de "tropes", lo que me resultaría digno de vergüenza por el tono vano y exagerado que suele demostrarse en ese tipo de contenido (y no: tampoco he incluido memes o demás tonterías del mismo corte. A Mona se le respeta). No quería seguir dichos estilos, tan emocionalmente distantes. En su lugar, he tratado de conseguir un balance entre trabajo personal -enfocado principalmente en mi país, México- e historia factual, sin inclinarme demasiado por un lado o por el otro.

Un detalle más - si no te gusta la idea de una lectura amplia, o si consideras que "mucho texto" equivale a poco atractivo, es mejor que no sigas adelante y te retires, ya que dudo bastante que vayas a pasarla bien. Si es tu caso, lamento que mi trabajo no sea lo que buscabas, porque lo que menos ha tenido importancia en su redacción es la brevedad, sino todo lo contrario. Lo que he creado es algo que quizá resulte anacrónico para el visitante promedio, y la verdad es que lo he hecho muy a propósito, porque esto es exactamente lo que me hubiera gustado publicar hace más de 20 años... y hace 20 años teníamos a Geocities, no videos de pocos segundos que no paraban de llegar con un movimiento del dedo, y mucho menos podcasts creciendo como la hierba y resumiendo horas de investigación en cinco minutos.

Independientemente de si he tenido "éxito" o no con mi homenaje a Mona, sólo me queda decir, con toda la honestidad que me es posible, que espero que mi interminable palabrería pueda reflejar el principal sentimiento con el que escribí estas líneas: cariño.

Nota aclaratoria: continuamente estoy agregando nueva información al texto, lo mismo que algunas correcciones de datos que no estaban confirmados o que no eran muy claros en su redacción original. En Abril de 2026, estoy trabajando en crear secciones individuales, convirtiendo el articulo en una página independiente y mucho más amplia. 


Mona animada

I. You're old enough, some people say... 


Siendo sincero con ustedes, no puedo decir que conozco el razonamiento o "filosofía de vida" de la juventud actual. Pero, al menos en el ahora lejano 2001, lo que se esperaba de ti al alcanzar la edad de 15 años era que hubieras aprendido, te gustara o no, a dejar atrás muchas de las costumbres de la niñez. Una de las más comunes, por no llamarle obvia, era el perder el tiempo viendo caricaturas. Eso estaba bien cuando tenías 10, 11... Quizá hasta los 13. Pero, ¿a los 15? No era tiempo ya de ver a Tom perseguir a Jerry.

Claro: para cada regla, también hay algún tipo de excepción. Con lo que digo antes me estoy refiriendo específicamente a aquellas series animadas que fueron hechas para el público infantil. Después de todo, el ánime había comenzado a tomar mucha fuerza en la TV del México de los 90, no solamente gracias al impacto cultural de las franquicias de Dragon Ball o Saint Seiya, mismas que ganaron fanáticos de un amplio rango de edad en todo el país, sino que muchas de las películas o series del género también se veían como una especie de arte "underground", apropiado para una audiencia más madura que pueril. Fuera del ánime, algunas de las series occidentales ya buscaban enganchar a los adultos con sus tramas y humor, resultando aceptables de igual manera para los jóvenes, como era el caso de Beavis and ButtheadDuckmanDaria (la mascota oficial de la Generación X; un personaje muy querido en la actualidad, por cierto) y, por supuesto, South Park, Family GuyKing of the Hill... y no hablemos de The Simpsons, cuya fama era mucho más que indiscutible para entonces, sin importar la edad de sus seguidores.

El caso es que decir que estabas a punto de entrar a la Preparatoria venía con, entre otras cosas, la responsabilidad implícita de dejarle las caricaturas a los niños. Era tiempo de tomar algunos pasatiempos que, ante el juicio de la madurez incipiente, fueran más... apropiados. ¿Por qué? Pues.. ¡porque así tenía que ser!, como el servicio militar a los 18. No había discusión sobre esto con los padres o la sociedad. Y... no obstante, cuando me llegó dicho momento y me encontré a mí mismo como un adolescente de 15 que estaba próximo a terminar la Secundaria, no pude evitar convertirme en fanático de cierta serie. Una serie que llamó mi atención desde la primera vez que me topé con su nombre. Porque, de hecho, fue su nombre lo que me pareció tan extraño como cautivante en un principio. Mona la Vampira...
Podrán verse simples, pero todos queríamos tenerlas en mi época...
Tarjetas de los Monstruos de Bolsillo.
Seguro que serían favoritos de Mona.
(Imagen de MercadoLibre)

Para comenzar de lleno con nuestra historia, que será extensa, tenemos que ir hasta mediados del año 2000, cuando me gustaba revisar la programación de TV por cable en el periódico El Norte. No era muy diferente a leer las reseñas de las películas en cartelera con clasificación C: no podría verlas, pero era nada más para saber de qué “me estaba perdiendo”, puesto que no teníamos aún  el servicio de Cablevisión o Multivisión en casa. ¿Cómo olvidar que en la ciudad norteña de Monterrey, una de las grandes metrópolis de México, existían dos servicios de TV de paga en eterna competencia; Cablevisión -entonces propiedad del grupo Multimedios, ahora parte de izzi telecom- y Multivisión, de MVS? Todos preferían a Cablevisión, puesto que tenía más canales, además de ofrecer Intercable como servicio de Internet). 

Fue gracias a dicha curiosidad que encontré ese nombre por primera vez. Ese nombre... tan, pero tan raro. Y es que, después de todo, el título "Mona la Vampira" no era exactamente común para un programa de TV. No me indicaba la posibilidad de que fuera una serie animada, sino alguna especie de programa de terror mezclado con comedia. Sí; era lo más seguro, pensaba. De hecho, me recordaba a dos cosas, bastante alejadas entre sí: a la Vampiresa de los Monstruos de Bolsillo (originalmente distribuidos en EEUU y Europa con el nombre Monster in My Pocket. Llegaron a México, como es bien sabido por cualquier nostálgico empedernido, gracias a las cajitas de dulces de Sonric's en 1994) y al tema Long Cool Woman (In a Black Dress) de The Hollies, comúnmente traducido como La Vampiresa de Negro. Una cosa no tenía que ver con la otra, pero esa era la peculiar conexión que mi cerebro de 14 años, quizá demasiado tonto o demasiado imaginativo, podía hacer. Y así, más por curiosidad que por un interés inicialmente genuino, comencé a pensar en ese nombre... "Mona la Vampira"... ¿"Mona... la... Vampira"? Hasta parecía una broma, o inclusive un error de imprenta que no dejaba de repetirse, semana tras semana, en la programación del diario.
¿Qué era eso de "Mona la Vampira"? ¿Algún programa europeo, como los que solían transmitirse por el canal 28 local en el espacio de Ventana de Colores? ¿Era la versión “family friendly” de Elvira? ¿Una botarga de la era soviética, o algo al estilo de Juana la Iguana? ¿Un programa cultural de bajo presupuesto?... Creo que, a pesar de mi curiosidad, nunca llegué a buscar en línea algún tipo de información sobre lo que fuera  "Mona la Vampira". Inclusive, ya cuando la familia tuvo el servicio de cable (después de Septiembre de 2000), siempre olvidaba poner la TV en el canal 41, la señal del canal del IPN en Monterrey, en donde había visto referencias a tan misteriosa serie... o lo que fuera. De cualquier manera, ¿qué importancia podía tener?, md decía. Seguramente era algún programucho random, al que no le prestaría mucha atención. Lo vería, me sentiría estúpido por perder mi tiempo en ver a unas botargas feas y apagaría la tele, para olvidarme de esa curiosidad de adolescente ocioso.

Vaya que estaba equivocado.

El encuentro finalmente se dio. Cuando la casualidad me llevó a conocer a Mona, pude ver una caricatura bien realizada, cuya protagonista me despertó simpatía de inmediato. Podrá sonar ridículo, pero siempre he tenido la capacidad de recordar fechas que otros encontrarían como "sin importancia". Y me acuerdo muy bien de que fue la tarde del Jueves 19 de Abril de 2001, en los días finales de las vacaciones de Semana Santa, cuando el zapping me condujo a ver el episodio La Batata Mutante (llamado Yak of the Yammering Yam en inglés, segundo segmento de la T1E14). Poco imaginaba que acababa de encontrarme con una pequeñita animada que, dos décadas más tarde, seguiría teniendo una enorme importancia sentimental para mí… a pesar de los cambios en la vida y el mundo. Pero, antes de seguir con mis recuerdos, vamos a dedicarle algunas líneas a la historia de Mona the Vampire.


Mona de Holleyman

II. Now I'm going back to Canada,

on a journey through the past

 
"La Batata Mutante" ("Yak of the Yammering Yam"),
mi primer episodio de Mona the Vampire.
La pequeña Mona Parker es una niña de 10 años con una gran afición por todo lo relacionado con el género de horror y el sci-fi, particularmente el cine, la literatura y los cómics. Su imaginación es muy activa y, al fin niña, piensa firmemente que los monstruos y fantasmas de los cuentos de miedo forman parte de la realidad, por lo que es necesario enfrentarlos para evitar que aterroricen a la población inocente. Con dicho fin, Mona toma una capa hecha con lo que alguna vez fuera una cortina morada, sus colmillos de plástico, una llamativa peluca negra y un toque de maquillaje. Esto es suficiente para convertirse en su alter ego: Mona la Vampira. Junto con sus amigos Charley Bones y Lily Duncan, a quienes Mona les ha dado sus propias identidades "secretas" como Zapman (Relámpago) y Princess Giant (Princesa Gigante), el trío de superhéroes imaginarios se dedica a investigar casos sobrenaturales que, muchas veces, sólo existen en las fantasías de Mona. 

Algún hecho que puede calificarse de trivial, sea un drenaje bloqueado, un videojuego adictivo o un concurso de deletreo, basta para que la imaginación de Mona se mezcle con su mente analítica y su curiosidad natural, junto con una personalidad que no conoce la timidez o el significado de la palabra "no". Las fantasías de la pequeña investigadora, aunque podrían parecerle tontas a muchos de los personajes que no comparten su agilidad mental, en ocasiones terminan por ser la clave para resolver situaciones completamente reales, llegando inclusive a evitar crímenes o dar con los responsables de alguna fechoría. 

Como los conocedores de los cuentos de terror podrán haberse dado cuenta ya, la joven Parker es el equivalente infantil de los llamados "detectives de lo sobrenatural" que han existido en la literatura del género desde hace más de un siglo, con ejemplos como el John Silence de Algernon BlackwoodCarnacki de William Hope HodsonJules de Grandin de Seabury Quinn, o Titus Crow de Brian Lumley, por mencionar solamente algunos de los más conocidos. Vaya; inclusive podríamos hablar del Dr. Van Helsing como una inspiración menor de Mona (a decir verdad, y aunque parezca obvio después de pensarlo por cinco segundos, creo que su nombre es una adaptación del que tuviera la heroína de DráculaMina Harker), de no ser por el hecho de que mi pequeña sleuth es -o se considera a sí misma, claro- una vampira... aunque eventualmente se enfrentaría a una cazadora de vampiros, lo que tuvo perfecto sentido dentro de la temática de la serie. 
A diferencia de otros programas de corte similar, los "seres de la noche" presentados en los argumentos de Mona the Vampire no terminan por ser oportunistas con disfraz en busca de algún beneficio (lo común para Scooby Doo, o inclusive para algunas historias clásicas de Sherlock Holmes o Carnacki), sino que, ya sea como simples creaciones de la mente de Mona o convertidos de alguna forma en realidad, hacen acto de presencia abiertamente. Así, Mona la Vampira y sus amigos luchan con espectros, zombies, mutantes, invasores del espacio, robots malignos o vampiros por igual, siempre encontrando la manera de vencerlos con una mezcla de imaginación e investigaciones detectivescas. Amistosa, extrovertida, inteligente, excéntrica... y algo voluntariosa (ok: bastante voluntariosa), las habilidades deductivas de Mona superaban a las de numerosos adultos racionales de su mundo. Puedo entender la razón de que la fórmula funcionara bien. 

 

 

Confieso que me sentía extrañamente identificado con la Srita. Parker, ya que la conocí justo cuando me encontraba en mi era de máxima dedicación a la literatura de horror. H. P. Lovecraft Edgar Allan Poe eran mis ídolos, a los que trataba de imitar con la composición de relatos de calidad cuestionable y constantes ideas que no llegaron a cuajar por una u otra razón. Aunque me sigo considerando un entusiasta menor de los cuentos de terror, puesto que preferí la afición por la música y el llamado "PC gaming", hablamos del momento justo en el que mi pasión por el tema cobraba forma. Al igual que Mona, la fantasía y el miedo se convertían en verdadero entusiasmo al leer The Hound o The Dreams in the Witch House del viejo HowieThe Masque of the Red Death de Poe An Episode of Cathedral History de Montaghe Rhodes James - uno de los mejores cuentos de terror en la historia del género, en la opinión de este redactor. 

Encontrando difícil hablar del tema con los compañeros de mi edad, a excepción de algunos conocidos, un poco mayores y extranjeros, con los que trataba en línea (como Cabro, uno de los pilares de la comunidad hispana de DooM, y a quien debo reconocer su gran influencia en mi creatividad), terminaba por ver a Mona como una pequeñita que fácilmente me hubiera gustado tener como amiga o hermana menor en la vida real. O… bueno, supongo que lo que no estoy diciendo es perfectamente obvio: el adolescente poético de 15 años se había enamorado de la niña ficticia que compartía sus gustos, cuya personalidad voluntariosa era un muy necesario contraste en su vida. Y no les hablo de un simple "crush", como a la gente le gusta trivializar cuando hay una simple atracción. Era un amor profundo, que no había experimentado hasta ese momento. Aun así, no lo aceptaba abiertamente; nadie sabía que me gustaba la serie, ni el personaje. Con un hermano mayor que me había declarado la guerra unos años antes, cuando preferí comenzar a ver -por un tiempo- Power Rangers en lugar de The Simpsons, supuse que no era muy buena idea hablar descaradamente de mi aprecio por Mona y sus aventuras. Mi amor por ella se convirtió en un secreto personal, demasiado personal como para dejar que se supiera de alguna manera. Una situación parecida a lo que vivía Kazama con Moepi en Crayon Shin-chan, si es que llegaron a verla... o, más bien, MUY parecida.
La joven Sonia Holleyman en persona, presentando con orgullo
un ejemplar de Mona the Vampire: su debut como autora.
Recorte del periódico Harlow Star, 19 de Julio de 1990.
Con mi interés ya completamente despertado, no perdí mucho tiempo para investigar sobre los orígenes de la niña macabra. La serie, una producción francocanadiense entre el grupo CINAR Alphanim (hoy Gaumont Animation), había comenzado a transmitirse en Canadá en el otoño de 1999, como estreno del canal de cable YTV. Para entonces, sin embargo, el personaje ya había existido por casi una década en el ámbito literario. Su primera aparición se dio en el año de 1990, como la protagonista del libro, previsiblemente llamado, Mona the Vampire, con texto e ilustraciones de la autora británica Sonia Holleyman.
La Sra. Holleyman era entonces una joven de apenas 24 años, oriunda de la ciudad de Harlow (Essex, Inglaterra) y recientemente graduada del Politécnico de Manchester, hoy conocido como la Universidad Metropolitana de Manchester. En un artículo publicado el 19 de Julio de 1990 por el periódico Harlow Star, se explica que el origen de Mona the Vampire surgió en un momento en el que la estudiante Sonia aún cursaba su carrera en Diseño Gráfico y Comunicación. Mientras viajaba en tren con algunos de sus amigos, se dedicaron a pasar el rato buscando anagramas de sus nombres. Un breve pasatiempo que, en apariencia, no tendría la menor relevancia... Sin embargo, siempre son los pequeños eventos los que llevan a la buena fortuna, y su juego entre amigas le hizo llegar a ese nombre que se volvería tan importante con los años: Mona... the... Vampire. ¡Mona the Vampire!

Tal incidente fue la chispa de inspiración que la "madre" de la pequeña Mona necesitaba para emprender su camino como autora de libros infantiles. Aunque ya tenía experiencia previa como ilustradora de portadas de libros y tarjetas de felicitación, Mona the Vampire se convirtió en su ópera prima: su libro debut, y el primer proyecto en el que sería totalmente responsable del arte y la historia por igual. Tuvo éxito, y fue así que, el 30 de Agosto de 1990, la editorial Orchard Books llevó las aventuras de una niña hiperactiva a las librerías de Inglaterra.

Mona había llegado.

Mona de Holleyman II

 

        III. I think I'll make another world...

 

No puedo precisar si fue su intención desde un comienzo, o si se trató de una idea que terminó llegando con el paso del tiempo, pero Mona se convirtió en un personaje recurrente para sus libros futuros... aunque ya no como vampira. Quizá a manera de representación de la forma en que los niños suelen cambiar de aficiones o ideas constantemente, la pequeña incansable regresó en el texto Mona the Hairdresser (1992, también conocido con el título Mona the Brilliant en la edición de EEUU. El nombre es lo que identifica si es edición inglesa o estadounidense. Naturalmente, la inglesa es preferible), en el que ahora decide probar suerte como una estilista aficionada. Poco después, ya para fines del 93, se publica Mona the Champion, en el que Mona crea todo un caos cuando acompaña a su padre a la piscina. 

Los tres libros son muy graciosos, e inclusive como adulto no puedes evitar reír de buena gana al mirar las ocurrencias de Mona. Y esto es porque la Mona de Holleyman es muy lista, pero también de lo más loca y caótica. No tiene la personalidad analítica y cerebral de su versión animada (no le interesan los misterios, sin ir más lejos. No es detectivesca, como su contraparte de CINAR), pero ya muestra sus claras intenciones de divertirse... sin importar qué o a quién tiene que superar para conseguir su objetivo. Cabe señalar que Charley Lily no existían todavía en estos libros, pero sí podemos encontrar (aún sin nombre) a los padres de MonaMiss Gotto y al Director Shawbly. ¡Ah! Por supuesto: el gato Fang aparece, desde el primer momento, como el amigo inseparable y compañero de locuras de Mona

 

"Mona the Vampire", en su edición en tapa dura
de EEUU (Delacorte Press, 1991).

 

"Mona the Vampire" en edición de tapa dura (1990); 
"Mona the Champion" y "Mona the Hairdresser"
en tapa blanda (1995 y 1993, respectivamente).
Colección personal de Catz.

Parte de "Mona the Vampire". Nótese que el diseño original
de Mona se conservó para la serie animada, junto con lo que
claramente serían Miss Gotto y el Director Shawbly.


"Mona the Hairdresser".
La pequeña Mona deja claro que no dará reembolsos.
Hairdresser on fire...

La Mona de Holleyman en "Mona the Champion",
haciendo lo que mejor sabe hacer: desmadre.

 

El libro original de Mona the Vampire se publicó en diferentes idiomas (he encontrado, hasta el momento de la redacción de este artículo, traducciones al alemán, francés, español, catalán, danés y finlandés), teniendo dos ediciones en pasta blanda entre 1991 y 1995. La versión inglesa fue adaptada en EEUU, con algunos cambios de palabras (por aquello de las diferencias del inglés británico con al americano), por Delacorte Press, teniendo su edición en pasta dura en 1991 (la cual, por cierto, es muy fácil de encontrar. La UK de 1990 es la que resulta un poco más complicada de conseguir), con una reedición en 1995 a cargo de Smithmark Publishers (sumamente rara). Tras el éxito de la serie animada, se publicaron dos ediciones más en pasta blanda en 2001 y 2004, con el nombre The Original Mona the Vampire Book (también bajo el sello de Orchard).
Ediciones 2001 y 2004 de "Mona the Vampire" (UK), Orchard Books.
En Canadá, su producción estuvo a cargo de la famosa editorial Scholastic.

Mona the Hairdresser Mona the Champion tuvieron su correspondiente presentación en pasta blanda en el 93 y el 95, lo mismo que adaptaciones a otros lenguajes, pero ni siquiera la fama de la caricatura motivó que volvieran al mercado... aparentemente. Y digo "aparentemente", con lujo de misterio y duda existencial, porque he encontrado referencias (dos ISBN) a una posible edición de 1997 para ambos textos. Si así fue, tuvieron que ser tiradas pequeñísimas, enfocadas en el mercado del Reino Unido. Seguiré buscando para darles mayor información, hasta donde me sea posible.

Como parte de mi colección personal de Mona, tengo la edición original de Mona the Vampire en pasta dura, tanto la original de UK como la primera de USA, lo mismo que las ediciones de 2001 y 2004. También dispongo de Mona the Hairdresser tanto en pasta blanda como en dura, al igual que la versión en pasta dura de EEUU (Mona the Brilliant) y Mona the Champion, también en paperback y hardback. Hasta donde he podido averiguar, dicho libro no se publicó en EEUU, pero sí que tuvo traducciones a idiomas como el danés y el alemán.




IV. We can work it out


A pesar de todo, las andadas vampirescas de Mona no iban a quedarse en el olvido. A finales de 1995, Sonia Holleyman publicó dos libros más sobre el personaje en Orchard Books, los cuales podrían considerarse como "spin-offs" del texto original de 1990: Mona the Vampire and the Big Brown Bap Monster y Mona the Vampire and the Hairy Hands, ambos de Noviembre de 1995 en pasta dura. Sin embargo, la Sra. Holleyman no fue la responsable de escribir dichas historias. Ella se encargó solamente del apartado gráfico, teniendo esta vez la colaboración de la autora sudafricana Hiawyn Oram para el argumento.
Los cuatro libros Oram - Holleyman,
en sus primeras ediciones de pasta blanda.
Colección personal de Catz.
El nombre de Hiawyn Oram ya era conocido en el medio de la literatura infantil desde principios de la década de 1980, identificada por su labor como escritora de títulos tan famosos como Angry Arthur, Skittlewonder and the wizard y A Boy Wants a Dinosaur, que es quizá uno de sus trabajos más queridos por los lectores de habla hispana. No pude encontrar alguna referencia al respecto de cómo se dio la creación de la mancuerna Oram - Holleyman, por lo que me di a la tarea de buscar información más precisa. Para ello, fui directo a la fuente: le envié un correo electrónico a la propia Hiawyn Oram para conocer un poco más sobre la historia detrás del desarrollo de los libros. "El editor jefe de lo que era entonces Orchard Books en Londres me invitó a escribir los libros de cuentos sobre Mona the Vampire, e inventar un mundo a su alrededor, lo cual hice, como ya sabes", me indicó Oram en su breve respuesta. "Sonia Holleyman, la ilustradora, había hecho al menos un libro ilustrado exitoso sobre Mona, y el editor quería tomar esto como base".

En pocas palabras, interpretando la explicación de su propia autora, los cuatro libros de Mona creados por la dupla de escritoras infantiles fue un intento de construir todo un "universo" alrededor de la idea original de Holleyman. Su  colaboración sentó las bases de lo que años más tarde veríamos en la serie animada de Mona the Vampire. Y eso es notorio, puesto que muchas de las ideas de la caricatura ya están presentes en los libros, empezando por la introducción de dos personajes clave como lo son Charley Lily. En Mona the Vampire and the Big Brown Bap Monster tenemos la primera aparición de Lily Duncan, ya con su alter ego de Princess Giant. Este cuento se adaptaría, de forma bastante libre, en el episodio The Red Moon Monsters de la primera temporada de Mona the Vampire

El origen de Princess Giant, de acuerdo con Mona.
"Mona the Vampire and the Big Brown Bap Monster".
Hay dos cosas que podemos notar sobre los libros de Oram - Holleyman. Primero: son mucho más extensos que aquellos publicados por Holleyman en solitario, con un mayor énfasis en el texto que en el arte, lo que cuadra perfectamente con lo mencionado por Oram al respecto de expandir el mundo del prsonaje. Y, hablando del arte, el diseño de Mona es notoriamente distinto del de los tres libros anteriores. Y por ello no me refiero nada más en cuanto al dibujo, sino también en personalidad. Esta Mona es mucho más calmada y emocional que el torbellino hiperactivo de los trabajos previos de la Sra. Holleyman. Aunque ya tiene un interés establecido en los temas sobrenaturales y muestra la gran imaginación que conocemos de la pequeña Parker, sabe diferenciar entre lo que es juego y realidad. Tampoco muestra muchos rasgos detectivescos... la describiría como el "prototipo" de lo que fue la Mona de la serie animada, con todavía algunos elementos de su contraparte original. No me gusta tanto como sus otras versiones, la verdad, y esto lo digo con todo el respecto y admiración posible hacia el trabajo de Hiawyn Oram, sin permitir que mis gustos personales demeriten su labor. No puedo negar que tiene momentos muy tiernos, como cuando la pequeña Mona se queda dormida, cansada de las aventuras imaginarias al final de Big Brown Bap Monster. Ahora que lo píenso, esa es la palabra adecuada para esta versión del personaje: tierna, y no por ello menos importante. 

Mona the Vampire and the Hairy Hands muestra a Charley Bones por primera vez, junto con otro detalle curioso: se le da a Mona el apellido Nashley, siendo que el personaje carecía de uno hasta dicho momento. Ya sabemos que se cambiaría a Parker más tarde.

"Mona the Vampire and the Hairy Hands" nos presenta
a Charley Bones, todavía sin el papel de Zapman.
En Febrero de 1996 se publicaron los dos últimos libros de Mona the Vampire creados en conjunto por Oram Holleyman. Estos son Mona the Vampire and the Jackpot Disaster y Mona the Vampire and the Tinned Poltergeist. En el primero de ellos tiene su debut Angela, que ya era un personaje bastante pesado desde entonces... aunque se explica que solía ser la mejor amiga de Mona, hasta que su familia ganó la lotería. Justo como luego se indicó en la serie animada. En este libro también aparecen otros personajes que serían frecuentes en el programa, como el Reverendo Gregory o Miss Gotto (se hace la primera mención de su nombre). También se confirma el apellido Nashley para Mona, como ya había ocurrido en Hairy Hands.
Varios personajes tienen su presentación en
"Mona the Vampire and the Jackpot Disaster". 

Mona Nashley se convirtió en Mona Parker.
No lo juzgo, pero tal vez Nashley era más original.

Con Mona the Vampire and the Tinned Poltergeist se cerró la colaboración entre Holleyman y la autora sudafricana, concluyendo el ciclo de historias de Mona the Vampire con un total de cuatro libros (aquí me gustaría aclarar que en la siempre cuestionable Wikipedia, en el artículo de Sonia Holleyman, se afirma que fueron seis los libros que publicó junto a Oram. Esto es totalmente incorrecto, aclarando). Dentro de las páginas de este volumen pudimos ver a Charley en su introducción como Zapman.

Zapman, muy distinto a como lo conocimos
en su versión animada. 

Hasta donde he podido averiguar, los cuatro libros de Oram - Holleyman sólo se distribuyeron en el Reino Unido (y de forma limitada en EEUU y Canadá), con sus ediciones en pasta blanda entre el mismo año de 1996 y 1997, siendo parte de la colección Orchard Super Crunchies. Son las que yo he podido conseguir hasta el momento, ya que las ediciones en tapa dura son rarísimas, puedo atestigar. Cuando la serie animada comenzó a ganar popularidad, se publicaron dos reediciones en 2001 y 2004 (como pasó con el libro original de Mona the Vampire, lo que ya se ha dicho), las cuales se editaron específicamente para el mercado de Reino Unido, Canadá, Francia e Italia, según lo que he encontrado en mis búsquedas (puede que hayan existido ediciones en otras partes del mundo, como España, pero no puedo confirmarlo). Como parte de mi colección personal, dispongo de los cuatro libros en su edición paperback noventera. También tengo la edición de 2001 de Bap Monster y la de 2004 de Jackpot Disaster; lo mismo que las ediciones canadienses (con el sello de la muy querida, y clásica de los 90, editorial Scholastic) de Tinned Poltergeist y Hairy Hands. El objetivo sería conseguir todos los libros en cada edición, claro. No es fácil cuando no vives en Europa o Canadá.

Edición 2001 y 2004 de "Mona the Vampire and the Big Brown Bap Monster".
La versión canadiense reemplaza "bap" por "burger",
ya que no es un término muy utilizado fuera de Bretaña.

Aunque el dúo Oram - Holleyman no nos regaló más historias, Mona aún tenía mucho para decir. También en 1995 se publica en Inglaterra el Little Vampire's Diary, un libro de estilo "pop-up" completamente bajo la autoría de Sonia Holleyman. Como en los viejos tiempos, la protagonista era nuevamente Mona, acompañada de Fang. El libro, siendo típico en su género, se apoya mucho en la cuestión física; está lleno de curiosidades, como una gafas que le permiten al lector descifrar algunos códigos secretos (algo parecido a los Spectrespecs que utiliza otra chica excéntrica y creativa... que, de hecho, es como la versión introvertida de Mona, si lo piensan bien). Es difícil explicar todo lo que tiene, por lo que les dejaré un video que muestra a detalle su contenido.


Tal vez podrán observar que el libro no menciona a Mona, sino a una tal Plaxie Wishbone. Lo que ocurre es que el video está hecho con la edición de EEUU, la cual es mucho más común que la original inglesa. Por algún motivo, quizá derechos o en algún acuerdo con Orchard, la versión americana dejó completamente fuera a Mona. Dicho delito de omisión fue corregido en 2001, cuando el libro de UK se reedita como The Original Mona the Vampire's Diary. Ojo aquí: NO es un libro distinto, como se maneja en algunas fuentes mal documentadas. Es sólo una reedición, aprovechando el éxito de la serie animada, del libro inglés de 1995. Y lo sé porque ambas versiones ya forman parte de mi biblioteca. 

He encontrado que se realizaron traducciones al portuguésfrancés y otros idiomas, en las que también cambiaron el nombre de Mona por "Alina Sombra" y "Charlotte de Karpathe". Supongo que Mona no les gustó para el mercado internacional...  Como sea, recuerdo haberme topado con una reseña del libro (bastante agria, por cierto) a principios de 2002. Es de 1996; me ha sorprendido que aún siga en línea, después de casi 30 años.

Las tres ediciones de "Little Vampire's Diary". UK, USA y reedición 2001.
La de USA es, por mucho, la más común. Pero no tiene a Mona...

En 1997 se publica una continuación de Little Vampire's Diary, llamada Little Space Cadet's Supersonic Space Case, nuevamente con Mona como protagonista. Al igual que pasó con el libro anterior, fue impreso en en EEUU como otra aventura de Plaxie Wishbone (con el nombre Little Space Scout's Space Case), al igual que ediciones en otros idiomas (como la francesa Les cadets de l'espace, nuevamente con Charlotte de Karpathe). Este libro es difícil de encontrar en la edición de UK, pero la de EEUU, la de Plaxie, puede ser conseguida con algo de paciencia. Paciencia... y cuenta de banco, porque no es barata. Tras un tiempo considerable de búsqueda, tuve suerte y logré comprarla a un precio razonable el año pasado, en condiciones que podría calificar de aceptables. 

Edición UK

Nótese el nombre Plaxie Wishbone.
Imágen de Ebay
.

Bien; ya hemos hablado de forma extensa sobre los libros de Mona. Ahora, pasemos a la tan querida serie animada...




V. Un canadien errant

 
La página web de CINAR en Mayo de 1998.
Mona se veía, em... ¿diferente? Vamos a dejarlo en "peculiar".
Como ya les he contado algunas líneas más arriba, la primera temporada de Mona the Vampire tuvo su gran estreno en Canadá el 13 de Septiembre de 1999, siendo parte de la programación vespertina del canal YTV. Los 26 episodios de la temporada se dividieron en dos, por lo que sólo los primeros 13 fueron transmitidos en el 99. El resto llegaron entre el Verano y el Otoño de 2000, cerrando de manera especial el 14 de Febrero de 2001 con Cupid's Mark/The Lost Pirates, por razones más que evidentes.

La historia de la caricatura en sí tuvo su comienzo entre 1996 y 1997, cuando el escritor y productor británico Ian Lewis (de The Farnham Film Company) tuvo la idea de convertir los libros de Oram - Holleyman en una serie animada. Ninguna casa productora del Reino Unido tenía interés en el proyecto, sin embargo, por lo que Lewis lo llevó a Canadá, en donde fue aceptado como un trabajo a futuro de la compañía CINAR. Revisando su página web en The Wayback Machine, puedo ver algunas referencias a Mona the Vampire en el informe anual de 1996, publicado en los primeros meses del 97, cuando aún no contaban con la coproducción de Alphanim (misma que ya puede apreciarse en el reporte de 1997). El desarrollo de la serie arrancó formalmente en Junio de 1998, con la creación de los 26 episodios de la primera temporada.

The Gazzette de Montreal
(10/06/98)
Buena parte del elenco canadiense de voces de Mona the Vampire también participó en Arthur Sagwa, the Chinese Siamese Cat. El reparto era encabezado por Emma Taylor-Isherwood, una joven actriz que luego pudimos ver como la protagonista de la serie live action Strange Days at Blake Holsey High, o Colegio del Agujero Negro, que fue como la bautizaron en nuestro idioma cuando la pasaban por Fox Kids (la recuerdo bien... no iba con mi estilo, pero de vez en cuando la ponía sólo para ver a Mona "real". Confieso que me parecía una chica muy bonita, lo que tenía sentido al ser la voz de Mona. Tenía 16, ¿ok? Emma era casi de mi edad). El resto del elenco principal se componía de Carrie Finlay en el papel de Lily, junto a Justin Bradley interpretando a Charley (que en esa época también tenía el rol protagónico en Arthur).

Mona the Vampire fue un hit casi inmediato en Canadá, dando inicio a lo que la propia CINAR calificó como la "Mona the Vampire Mania", quizá sin haber esperado un recibimiento tan cálido para la serie de la niña murciélago. Dicho éxito no se limitaría a su propia nación: la caricatura llegó a diferentes regiones del mundo, volviéndose extremadamente popular en Inglaterra y Francia, los dos  países que terminarían por convertirse en el nicho principal de la franquicia junto con Canadá.

 

Si hablamos por un momento del, digamos, contexto cultural de fines del siglo pasado, Mona the Vampire era una caricatura completamente de su tiempo. Desde mediados de la década de 1980, y todavía hasta principios de los 2000, hubo una tendencia marcadísima hacia lo que podríamos llamar como el género del “horror juvenil”. Se dio con libros como la trilogía de Scary Stories to Tell in the Dark (más conocida por su arte increíble que por sus historias), continuó con Goosebumps de R. L. Stine y su serie de televisión (un básico de los 90), llegando al punto cumbre con Are You Afraid of the Dark? de Nickelodeon, e inclusive con películas como The Addams Family y Beetlejuice. En México, Fernández Editores publicó la estupenda colección Galería del Terror, con versiones resumidas de cuentos y novelas clásicas del género, empezando por el Drácula de Stoker. Sin ir más lejos: los propios libros de Mona the Vampire con la autoría de Oram - Holleyman pueden considerarse como pertenecientes a dicho movimiento, sin duda. Como podrán darse cuenta, no era raro toparse con este tipo de contenido en todos los medios, porque fue una moda muy propia de los geniales 90. Supongo que, siendo muy flexible en sus conceptos, se podría comparar con lo que fueron las numerosas páginas de creepypastas de hace unos años, en el aspecto de la creatividad orientada al género de horror, guardando las distancias entre las innegables diferencias de calidad literaria.

Mona, junto con Moville Mysteries, Phantom Investigators (de la que hablaremos más tarde), Freaky Stories (los cortos de “esta es una historia real, le pasó a un amigo de un amigo” que ponían como relleno en Cartoon Network), Tales from the Cryptkeeper y, hasta cierto punto, Courage, the Cowardly Dog, formó parte de esa misma ola de animación de terror para niños. No es que la haya iniciado o motivado, sino que de hecho llegó en sus años finales. Y eso es precisamente parte de su atractivo, puesto que para los episodios estrenados entre 2004 y 2006, Mona ya se sentía como una producción retro, nostálgica... Con un estilo de la década pasada, en un momento en el que la animación infantil estaba buscando la creación de series más “maduras” y destinadas al público preadolescente, con Kim Possible, Atomic Betty o Totally Spies siendo ejemplos perfectos de lo que digo. Llegó un momento en el que Mona the Vampire se transformó en la representante perfecta de un pasado que, sin ser distante en realidad, se veía como tal por los cambios en los gustos de la audiencia.

Pero, ¡vaya! Me estoy adelantando mucho. Vamos a regresar, por ahora, al comienzo de todo.

"Botarga" de Mona promoviendo los libros
de la serie, en lo que seguramente fue
algún evento de CINAR en la época (2001). 
Para México y el resto de Latinoamérica, las aventuras de la vampira en miniatura fueron estrenadas por ZAZ, el extinto canal de cable mexicano propiedad del grupo MVS. En sus comienzos (1991-1995), ZAZ fue la emisora en donde se trasmitieron por primera vez muchos de los programas de la cadena Fox Nickelodeon, como competencia directa a Cartoon Network en la región. Con la llegada de Fox Kids y el canal NickZAZ no tuvo más remedio que enfocarse en las producciones de compañías canadienses y europeas, siendo CINAR una de ellas. Por dicho historial, no es de sorprender que fuera el canal que trajera a Mona the Vampire para el público latino.
 
Aquí cabe señalar que ZAZ estaba muy enfocado en ofrecer una programación sana, por así llamarle. Su lema era "Televisión sin violencia", y se tomaban dicha máxima muy en serio, creando una diferencia notable con los programas que podrían encontrarse en sus competidores. Era, en resumen, una opción confiable para los padres que no querían exponer a sus niños a lo que podría considerarse, dentro de los rangos de las series infantiles, como cuestionable. Y se entiende, claro.
Revisando la página web del canal en The Wayback Machine, y corroborando la programación de TV en la hemeroteca del periódico El Norte, Mona tuvo su primera aparición en ZAZ -y, por tanto, en las pantallas de la región de Latinoamérica- el día Martes 7 de Marzo de 2000, en el horario de las 3:30 PM del centro de México, con repetición a las 9:30 PM. Es un dato plenamente confirmado, por lo que se puede considerar como exacto, lectores. Tomando en cuenta que ZAZ también transmitía para la audiencia de Brasil, puede inferirse que la serie llegó igualmente con el doblaje portugués al mismo tiempo, como otra de las novedades que Marzo de 2000 le trajera al público de ZAZ. Haré lo posible por corroborar esta información al 100%, pero creo que hablamos de algo que es casi un hecho, pudiendo afirmar con bastante confianza que Brasil también conoció a la pequeña vampira en la misma fecha.
 
Captura de la página web de ZAZ, correspondiente al 2 de Marzo de 2000,
con las novedades de dicho mes. Mona la Vampira ya estaba entre nosotros...

Cabe señalar que ZAZ también incluía muchas series y caricaturas que, si no conocíamos por otros canales de TV abierta en México, luego llegarían al bloque de Once Niños junto con Mona. Basta mencionar a Li'l Elvis, Los Moomin, Arthur y otro vampiro tan legendario como lo era El Conde Pátula (un ídolo para la Generación X y los Millennials por igual, sin duda), además de Cybernet... pero otra vez voy muy rápido. Ya tocaremos ese punto. Vamos por partes, y con calma. 

La aparición de Mona the Vampire en las pantallas nacionales fue rápida, por cierto, puesto que la caricatura tenía apenas seis meses de su estreno en Canadá. Comparemos esto con Francia, en donde cayó hasta Noviembre de dicho año... y eso que Alphanim era una compañía gala. Las cosas ocurrieron de manera similar en Inglaterra, país en el que la serie arribó a CBBC One, el canal para el público infantil de la BBC de Londres, el Domingo 2 de Abril de 2000.

El doblaje se realizó en los estudios Fandango de la ciudad de México, oficialmente inaugurados en Diciembre de 1999.  Dicho centro era propiedad de la misma CINAR, y estaba específicamente destinado al doblaje de las producciones de la compañía canuck. La grabación de los tracks de la serie seguramente fue hecha entre fines del 99 y principios de 2000 (tal vez Diciembre/Enero. Esto es suposición mía, aclarando; bien pudo ser, a gran velocidad, en Febrero de 2000), con Cristina Hernández en el papel protagónico de Mona la VampiraCristina en ese momento ya tenía más de una década de experiencia en el medio, pero su voz era muy bien conocida (y gustada) gracias a tres interpretaciones en particular: Bombón (Blossom) de las Powerpuff GirlsSakura Kinomoto en Sakura Card Captor (siempre, siempre me recordó a Mona) Wednesday Addams en las dos películas noventeras de The Addams Family. Su voz le quedaba muy bien a la pequeña Mona Parker, y la sigo considerando como una de las mejores y más apropiadas para el personaje... pero no la única, claro.

Otros de los actores que participaron en el doblaje fueron José Antonio Macías (quien se ha convertido en una de las figuras más reconocidas de dicho arte. En el año 2000, sin embargo, muchos identificábamos su voz por un par de personajes. A saber: Mousse en Ranma ½ y James en Pokémon. También fue, precisamente, el locutor del canal ZAZ en la "era de Mona") como CharleyMónica Estrada en el papel de Lily (que podía recordar por su trabajo como otra Lili en Rugrats) y Rebeca Patiño en un rol doble, interpretando a la madre de Mona y fungiendo como directora de doblaje de la serie. Los "niños de los 90" tenemos presente la voz de la Sra. Patiño en dos extremos... dando vida a la siempre elegante C.C. Babcock en The Nanny... y, bueno, con todo lo que decía en Drawn Together... lo que supongo que, para muchos, hace que su voz sea mil veces mejor. 
También estaba Raúl Anaya como el Sr. Parker (hoy identificado por ser el Master Chief en la serie Halo. La salida del primer juego en PC coincidió con mi años de devoción a Mona, por cierto, en la segunda mitad de 2003), Herman López y Pilar Escandón, por mencionar sólo una parte del talento que nos trajo Mona the Vampire a nuestro idioma. El gustado tema musical corrió a cargo de la cantante Jade, quien años atrás grabara el de Ranma ½ y otras series de la época. Es fecha que Jade frecuentemente se presenta en convenciones de cómics a los largo del país, llegando a interpretar la canción de Mona la Vampira junto al resto de su repertorio.
Fotografía de Cristina Hernández, junto a
algunos de personajes emblemáticos. Mona no podía faltar.
(Imagen de Doblaje Wiki)
Contando algo más sobre el doblaje mexicano (anécdota personal, realmente), hace unos años vi un comercial de Bimbo (no estoy seguro de qué tanto se conozca esta marca fuera de México, pero es una de las empresas más identificables del país, gracias a sus productos de pan), mismo en el que aparecía el Osito Bimbo... la eterna mascota de la compañía. Cuando lo escuché hablar, pensé: "me estoy volviendo loco... La voz del oso casi suena como la que tenía Mona... por momentos, al menos". No me equivoqué, de hecho; Cristina Hernández fue, entre muchos otros personajes después de que interpretara a Mona la Vampira, la voz oficial del oso panadero durante varios años en los 2010. Y lo hacía muy bien, como era de esperarse de uno de sus trabajos. Pero estoy divagando.
Ahora bien, creo que buena parte del público mexicano que conoció a Mona no fue gracias al canal ZAZ. Me incluyo entre los muchos que pudimos ver la caricatura en el Canal Once del IPN, mismo que en Monterrey se transmitía en la señal de Cablevisión como el canal 41. La historia de esta cadena es de sobra conocida, especialmente por los habitantes de la Ciudad de México (el eterno DF), pero no está de más recordarla de manera breve: se trata de un canal de TV de acceso público, mismo que le pertenece al Instituto Politécnico Nacional (IPN). Su programación siempre ha estado orientada a la cultura y la educación, papel que ha desempeñado en las pantallas nacionales desde 1959, precediendo en ello, por muchos años, al conocido Canal 22. La barra infantil de Canal Once habitualmente incluía caricaturas "diferentes". Por ello me refiero a que no transmitían el mismo tipo de programas que podíamos esperar en el Canal 5 de Televisa, dando un ejemplo. 

En lugar de contenido de Disney o Nelvana, la señal del IPN disponía del segmento Ventana de Colores en los 90. Este incluía muchas series animadas o cortos de, principalmente, Europa y Asia (Japón, en particular). Así, pudimos ver algunas series que se habrían quedado en calidad de desconocidas en México de otra forma: Dig & Dug with DaisyMariolino (le encantaba a mi hermana mayor), MorphJimbo and the Jet-SetChristopher CrocodileMr. Benn, o el show japonés de marionetas Niños en crecimiento (sí, el del chango de los memes. Tengo el tema musical grabado en el cerebro). Recuerdo otras dos, cuyo nombre se me escapa; una sobre un chivo (sí, bueno. No puedo decir mucho), y otra acerca de un rey en la era medieval que solía disfrazarse de campesino para convivir con su pueblo.
En Monterrey conocimos Ventana de Colores porque solían repetir el segmento en el Canal 28 local, usualmente a las 3 ó 4 PM. Me recuerda particularmente a las vacaciones de entre el 95 y 97, puesto que cursé toda la Primaria en el turno de la tarde. Únicamente podía disfrutar de las excéntricas animaciones europeas cuando me quedaba en casa por una u otra razón. ¡Ah! ¡Se me olvidaban los Moomin! También los repetían por el 28, siendo común encontrarlos cada Sábado y Domingo por la mañana. .
Barra de Cablevisión Monterrey, según
el periódico El Norte. 9 de Noviembre de 2000.
Mona en Canal 11 y ZAZ a la misma hora.
El contenido para el público infantil de Canal Once empezó a renovarse con la llegada del año 2000. Aparecieron algunas series nuevas, siendo el caso de la australiana Li'l Elvis and the Truckstoppers... y, poco después, Mona the Vampire. Revisando de nuevo los ejemplares de la época en los archivos de El Norte, y haciendo algunos cálculos que parecen coincidir con mis propios recuerdos de tal periodo, todo parece indicar que Mona tuvo su estreno en la barra infantil del IPN el día Jueves 9 de Noviembre de 2000, en el horario de las 4:00 PM (no, no pudo ser el 2 de Noviembre. En ese día se trasmitió programación especial por la fecha), como parte del bloque Zona O. La serie únicamente pasaba los Jueves en un principio, pero a partir del  2 de Enero de 2001 se agregó a los Martes. Como señalaba antes, yo vi a Mona por primera vez cinco meses después de su arribo al Politécnico, en Abril de 2001. Basándome en el orden por producción de los episodios, las fechas concuerdan, porque estoy totalmente seguro de que La Batata Mutante fue el capítulo que me dio el primer vistazo de Mona. Y lo sostengo.
Pero dejemos eso por ahora, pasando de nuevo a los recuerdos...


VI. Ah, now I don't hardly know her,

but I think I could love her


 
La imagen de Mona en su bicicleta estuvo mucho
tiempo en el disco duro de mi primera PC, una computadora Alaska.
Bueno: hasta que lo hice tronar en algún experimento random.
Mona the Vampire me gustó de inmediato. No era una caricatura promedio, y el disfraz de vampira de Mona, aunque de lo más raro en un principio, era una de las razones por las que te dejaba una impresión muy característica en la memoria. Pero me gustaba más sin el disfraz... como la había visto por primera vez aquella tarde de Abril, con su cabello corto y los dos "moñitos" rojos que lo adornaban. Me encontré a mí mismo pensando en la serie y en el personaje constantemente en los días que siguieron al flechazo, cuando trataba de enfocar mi atención en el último bimestre de la Secundaria y en el ya próximo examen de admisión a la Preparatoria. Había flojeado bastante en los primeros meses del año escolar, dedicando más tiempo del debido a jugar Half-Life y DooM, creyendo que mi "posición" como mapero (de baja categoría) en la comunidad hispana de DooM era más importante que mis obligaciones de estudio. Me había recuperado en las calificaciones, pasando de 5 a 9 en Matemáticas en cosa dos bimestres. No debía distraerme y fallar de nuevo. Pero era un hecho que Mona seguía muy activa en mi subconsciente, como pasa cuando sabes -pero quieres negar y negar- que te has enamorado... y ahí me tenían, sintonizando el Canal Once la tarde del Martes siguiente... y del Jueves, y del Martes, y del Jueves, y.... vaya: así seguí. 

A veces no podía verla. O, mejor dicho, no quería verla, según yo (por las razones que ya he explicado. Chico de 15 años, Prepa, caricaturas... ¿es claro, no?). Miraba el reloj, que avanzaba con una lentitud dolorosa entre las 4:00 y las 4:30 PM. Cuando finalmente pasaba la media hora y Mona se había ido, una parte de mí se repetía que había "hecho bien". Y otra parte de mí se sentía de lo más triste, pensando que había perdido mi oportunidad de ver a la pequeña vampira, que era lo que yo realmente quería. Recuerdo que a fines de Abril, el Viernes 27, busqué algo de información sobre Mona en el Internet de la época. No había mucho material, pero puedo acordarme a la perfección de la primera imagen que encontré, en la entonces página de CINAR. Era un dibujo, claramente hecho por Sonia Holleyman, con Mona y Fang en su bicicleta. Luego supe que dicho arte fue la portada de la segunda edición americana del libro original de Mona the Vampire, de 1995. Extremadamente difícil de encontrar en 2024, pero no pierdo el optimismo de hacerlo algún día.
Resumen del episodio "Pixies", según lo 
redactaría Mona, en www.monathevampire.com
La página estaba hecha con prácticamente 100% Flash.
Total... Mona se convirtió en mi "amor clandestino"... de "a escondidas, cada tarde...", como dice una balada clásica (que por supuesto que al chamaco sentimental le encantaba escuchar). Aunque mi hermana y yo acabamos por tomarle afición a ver SpongeBob en sus primeros años, ella no tenía sospecha alguna de que me gustaba otra caricatura, sobre cierta niña imaginativa.

El caso es que pasó el tiempo, y mientras los 26 episodios de la primera temporada de Mona se repetían en el Canal Once, la segunda temporada de la serie se preparaba para llegar a las pantallas canadienses por YTV, lo que finalmente ocurrió en Septiembre de 2001. Para dicho punto ya estaba en línea su web oficial, www.monathevampire.com. El sitio contenía algunos juegos sencillos, además de una pequeña guía de episodios que mostraba un resumen de cada capítulo, emulando el diario en el que Mona escribía sus aventuras. Creo que jamás lo actualizaron, siendo que sólo incluía la primera temporada. También podían descargarse fondos de pantalla, diseños para colorear y un video musical del tema de la serie con Mona "bailando" muy a su estilo, entre otras curiosidades. 

Había, además, una sección en la que presentaban una breve historieta de cuatro paneles, para que los visitantes improvisaran un argumento basado en ella. Prometían que, al final de cada mes, el mejor sería seleccionado para tener su aparición en la página. Con todo, esto se abandonó rápido, porque recuerdo que la misma historia que vi en Agosto de 2001 seguía en línea dos o tres años después. Desafortunadamente, el dominio expiró en 2016; no ha habido suerte utilizando The Wayback Machine, pero con algo de maña se puede tener acceso a los archivos .SWF que formaban el contenido Flash del sitio. Y esto es porque toda la página dependía de Flash, lo que era típico de las webs creadas entre el final de los 90 y principios de los 2000. Entre otros de mis planes, tal vez más adelante ponga una versión offline de monathevampire.com en el blog. El dominio estuvo en venta por un tiempo, y de hecho pensé en adqurirlo... pero he visto que, para 2025, ya fue comprado por algún oportunista que no le ha dado buen uso (sospecho que es uno de esos parásitos digitales que se dedican a la reventa de dominios, o que buscan explotar la popularidad que aún tienen las páginas expiradas. Pasaba mucho en Blogger, por ejemplo, antes de que los nombres de blogs fueran de uso único).  Ya pensaré en algo para vengar a Mona. Pero volvamos a las memorias.

Audiogalaxy y Winamp...
Herramientas básicas para cualquier melómano
a comienzos de los 2000. 
Recordar a Mona the Vampire es, necesariamente, también recordar lo que fue mi vida entre 2001 y 2005. El final de la Secundaria, mi comienzo como estudiante de Preparatoria. Problemas con Química, Física y las Matemáticas de segundo semestre (bendita sea la calculadora con fórmulas programadas). Mi gusto por la literatura de horror y el fanatismo por Lovecraft. Mi afición por la radio, por el Rock instrumental de The Shadows y toda la música nueva (para mí) que estaba descubriendo en la gloriosa época de transición entre lo antiguo y lo moderno. NapsterAudiogalaxy WinMX (nunca llegué a utilizar el Kazaa, lo que tal vez suene raro). 
 
¿Dije "música"? Oh, sí: TelstarHoneycombMorning Has BrokenNo Milk TodayDay After Day, A World Without Love y muchos otros MP3 de alta procedencia ilegal no faltaban mi lista de Winamp, con un skin improvisado de Mona que quitaba al dejar la PC, para que mi hermana no lo descubriera. Half-LifeOpposing Force, la tercera parte de They Hunger, Gangsta Wars, Day of Defeat y muchos, muchos otros mods para el juego de ValveNocturneBloodReturn to Castle WolfensteinUndyingHaloSoldier of Fortune II. Emuladores de NES SNES, rejugando Darkwing Duck. Mi comienzo en la poesía, los concursos en los que jamás alcanzaba alguno de los 20 premios, cual Charlie Brown; los trabajos de Renato Leduc y la impresión causada por La Aurora de Lorca. La lectura del meloso Werther de Goethe y las muchas marcas a lápiz que dejé en el libro de "Sepan cuántos...". Episodios de Twilight Zone durante las noches, mi breve afición por el cine y el canal Retro. Los 18 años y el Servicio Militar, que en esos ayeres aún se veía como obligatorio. Mi (torpe) elección de carrera profesional, de la que no dejé (ni dejo) de arrepentirme. En todos esos recuerdos, demasiados como para resumirlos en un único párrafo, me acompañó la linda vampira que fue mi amor de adolescencia. Siempre presente, de una forma u otra, en mi memoria. Y, por más emocional que suene, en  mi corazón.
 
Si me lo permiten, y continuando con lo que comentaba casi al principio del texto, haré un pequeño paréntesis para mencionar a tres usuarios de la comunidad Hispana de DooM, quienes definieron el que sería mi primer grupo (o "familia", si quieren) de Internet... y quizá el único, en realidad, considerando que normalmente prefiero quedarme por mi lado. Primeramente: Cabro, quien marcó una influencia enorme en mi estilo como mapero... de hecho, siempre que mapeaba estaba intentando emular su toque realista/fantástico, sin mucho éxito. Siendo alguien diez años mayor, que ya estaba muy familiarizado con los juegos de rol, el PC gaming y la cultura geek en general, prácticamente fue mi guía en un mundo que me resultaba nuevo y fascinante, como sólo podía ser el Internet de los 90. Creo que, inclusive, fue la única persona a la que tuve el valor de decirle -palabras más, palabras menos- que me gustaba Mona Sabía que no iba a juzgarme. Y sí, también mostraba una paciencia gigantesca cuando lo fastidiaba con mis ocurrencias.
 
Tampoco me olvido de [TaxMaN] (PichuSoft), el fundador de la primera web en español sobre DooM en 1999, que con el tiempo terminaría convirtiéndose en la ahora legendaria DooM Zone. Un mapero increíble para su época, que se hizo de cierto renombre en España desde el 97/98 gracias a PstDooM, su proyecto personal para DooM II que fuera distribuido en los discos de la revista PCManía. Junto con pagb666 y Pablo Dictter, fue el precursor de toda una generación de maperos que demostraron una capacidad técnica altísima, muy superior a la que yo pude alcanzar en 3 años. [TaxMaN] compartía conmigo el aprecio por The Beatles y, claro, fue quien me enseñó sobre el mIRC (y creo que Cabro fue el que me recomendó el uso de X-CRiPt, que casi todos preferían por su capacidad de personalización) y lo que era una "tarjeta aceleradora" (nombre que se le daba entonces a las GPU), aparte de herramientas como GetRight y Goz!lla. Me voló la cabeza al mostrarme los gráficos de Quake III, cuando yo venía del SNES y tenía poco en el mundo de la PC... en donde sigo, 27 años después, quizá por su culpa (nah). Tenía la idea de que muchos de sus mapas estaban perdidos, pero veo que ya se encuentran disponibles para descarga en páginas más modernas.
 
Por último, pero no menos importante, quisiera recordar a Mr. Holly (Euronymous/Saguzar), quien fue mi amigo y colaborador ocasional durante esa parte de mi vida. Aclaro: él era quien me ayudaba, no al revés, puesto que mis habilidades eran pocas en comparación de los suyas. Cuando necesitaba apoyo con los gráficos de alguno de mis muchos proyectos sin finalizar, Holly entraba al rescate (como una adaptación de They Hunger a DooM II. Lo empezamos, pero, em... nunca lo terminamos).. A veces hablábamos de música y me decía que mis gustos tenían más parecido con los de su padre que con los suyos. Aunque nos distanciamos cuando yo preferí alejarme de la comunidad de Doomeros, y él, al igual que yo, tomó otras personalidades online y actitudes conforme fue creciendo, me entristeció mucho enterarme de su fallecimiento en Abril de 2021. Sé que es poco de mi parte, pero también le dedico este trabajo a su memoria, siendo alguien que -a distancia- me acompañó durante esos años de "drama adolescente". Sin importar lo que haya ocurrido después, Cabro, [TaxMaN] y Mr. Holly fueron ese tipo de influencias personales que no se pueden borrar así como así. Y una pieza única de mi historia.
 
Bien. Cierro este breve paréntesis para regresar con Mona, y me disculpo si me he desviado en exceso del tema principal.
 
En el Reino Unido, Mona también se transmitía
por Nickeloden UK. Aquí su web, tal como la vi
en Agosto de 2001. La recordaba muy bien
.
Mona the Vampire alcanzó su mayor punto de éxito con el aterrizaje de la segunda temporada de la serie. Como recordarán, esto coincidió con el lanzamiento de una cantidad considerable de mercancía, empezando por la reedición de todos los libros de la mancuerna Oram - Holleyman. Creo que fue en Diciembre de 2001 cuando supe que había un peluche de Mona... y, en verdad, fue algo que estuvo muy lejos de alegrarme. Más bien, casi trajo lágrimas de rabia mientras miraba la foto del peluche en mi monitor de 800x600. Sabía que no había forma, al menos próxima, de poder tenerlo. Estamos hablando de un tiempo primitivo, en donde las compras internacionales en línea no eran tan sencillas como ahora. Hacer una "money order" era un desmadre para un tipo como yo. Lo intenté, y salía más caro el pago del servicio e impuestos que aquello que buscaba comprar. Y conseguir una tarjeta de crédito internacional estaba fuera de discusión para mis recursos (no, mi padre no me iba a soltar su tarjeta bajo ninguna circunstancia. Menos para una compra a Canadá, y menos cuando tuviera que darle santo y seña de por qué estaba comprando mercancía de un programa para niños).

Así que el muchacho soñador (sí, sí, ya sé) debía conformarse con tener cero mercancía de su amor platónico. Ni siquiera tuve el valor de pedirle a mi madre, quien era una costurera muy talentosa, que me hiciera algún intento de peluche casero que pudiera servir a manera de "premio de consolación". Pero, como ya sabemos, la esperanza muere al último. En varias tardes de 2002 visitaba el centro de la ciudad, en donde se encontraban algunas de las librerías más grandes de Monterrey, como la Castillo y la Iztaccíhuatl. Le decía a la familia que iba a buscar "más libros de Lovecraft", pero mi intención era ver si, de puro milagro, me topaba con alguno de los libros de Mona. Ahora veo que la tenía muy complicada, a pesar de que el libro original de Sonia Holleyman sí fue publicado por Plaza & Janés en España como Mona, la Pequeña Vampira, junto con algunas de las ediciones de 2001. Las probabilidades de encontrarlos en el Monterrey de 2001 ó 2002, como podrán imaginar, eran de un 0.01%.

Y así fue.

Ni siquiera en las librerías de segunda mano, que ya abundaban en la zona a principios de los 2000, pude mirar el rostro de la pequeña detective. Quizá fallé en buscar alguna tienda muy especializada, con libros específicamente en el idioma inglés. Quizá. Pero yo no era precisamente un muchacho muy extrovertido o imaginativo para esos temas. Así que ni libros, ni peluche, ¡nada! Sólo algunas grabaciones en VHS que lograba hacer de cuando en cuando, lo mismo que el material que podía conseguir en línea. Imágenes que luego imprimía, tratando de explicar a la familia por qué demonios se había acabado tan rápido la tinta a colores de la impresora. Y aunque no era, ni soy, bueno para el dibujo, también llegué a crear algunos bocetos de Mona que bien podrían haberse calificado de "respetables". Muchos años más tarde me sorprendí a mí mismo por lo bien que recordaba los pasos para dibujarla... lo que todavía puedo hacer, afortunadamente.

Bueno: hagamos aquí una pausa en las memorias personales. Era 2002, y todo parecía perfecto para Mona the Vampire y sus fanáticos. Sin embargo, tras bambalinas, había problemas. Y muy grandes.
 


VII. I will return

 

La segunda y tercera temporada de Mona the Vampire, cada una de 13 episodios, tuvieron su producción al unísono. El último capítulo de la S2 saltó a las pantallas de YTV en Diciembre de 2001, con el estreno de la S3 en Febrero de 2002. Las cosas no estaban yendo nada bien para CINAR entonces; la empresa se había metido en un problema legal gigantesco que fue bautizado como "CINAR Scandal". A grandes rasgos: se descubrió malversación de fondos por parte de los fundadores de la compañía (Micheline Charest y Ronald Weinberg), por cantidades que alcanzaban una cifra millonaria. No sólo eso, sino que también resultó que el gigante de la animación estuvo recibiendo apoyo económico y recorte de impuestos por parte del gobierno de Canadá, ya que reportaban que su plantilla de escritores se componía de canadienses. 
En realidad, CINAR contrataba los servicios de escritores de EEUU, utilizando en los créditos nombres de familiares o conocidos de los ya mencionados fundadores para engañar al gobierno canuck. No le puedes pegar al gobierno en donde más le duele (el dinero, por supuesto) sin esperar consecuencias, y la treta de la compañía de TV fue descubierta en el año 2000. Aunque al principio parecía que iban a librarla, el asunto se complicó de manera irreversible para 2001. Esto no afectó la producción de Mona the Vampire y los proyectos relacionados con la serie, pero puedo imaginar que el estreno apresurado de la tercera temporada fue para aprovechar el momentum del programa, como un intento desesperado de obtener todo el beneficio posible.
Periódico Reforma, 6 de Octubre de 2001.
Zona O se convierte en Once Niños, empezando una era.
Mientras CINAR se caía a pedazos en la nación del maple, el Canal Once de México parecía disfrutar de constantemente cambiar a Mona de día y hora de transmisión, repitiendo los episodios de la primera temporada una y otra vez. Quizá por ello es que los capítulos de dicha temporada son las más recordados. Durante algunas semanas la pasaban Martes y Jueves. Luego Lunes, Miércoles y Viernes. Luego Martes, Jueves y Viernes. Y a veces a las 16:00, a veces a las 15:30 y otras a las 15:00. Y a veces no: daban de nuevo Paseando con Dinosaurios, y parecía que habían quitado la serie como por una o dos semanas. En el inter, también se dieron ciertos cambios importantes en la barra de Canal Once: el segmento de series infantiles pasó de llamarse Zona O a ser bautizado formalmente como Once Niños en Octubre de 2001, nombre que conserva al día de hoy (...o, más bien, "Once Niñas y Niños"... sin comentarios). De ese tiempo, recuerdo el promocional de Mona en el que decían "¡adivina al personaje... Le encanta la salsa catsup!". La segunda temporada de la serie hizo acto de presencia  por las pantallas del Politécnico en, aproximadamente, Febrero de 2003. Arrancaron con El Dr. Java y el Sr. Hyde/El Ogro de la Biblioteca, de nuevo con doblaje nacional. Este dato de la fecha no he podido confirmarlo. Puedo estar mal, lo acepto, pero aquí sí me estoy basando de plano en mi memoria.
A mediados/fines de 2003 yo me estaba preparando para entrar a la Universidad, por lo que el "mundo real" comenzó a absorberme. Aunque seguía viendo a Mona cuando me daba la oportunidad, poco a poco empecé a alejarme de ella (de ese tiempo recuerdo también a Tracey McBean). He de confesar que llegó el punto en el que dejé de seguirla por completo, perdiéndole el rastro. No me enteré de en qué momento llegó a Canal Once la tercera temporada de la serie, lo admito... y, de haberlo hecho, creo que no me hubiera gustado mucho por una buena razón. Los problemas económicos de CINAR provocaron el cierre de Fandango Studios. Y, en lugar de simplemente mudarse a otro de los centros de doblaje mexicanos para conservar al elenco y -sobre todo- a Cristina Hernández, resulta que CINAR eligió en sus estertores llevarse el proyecto a EEUU. ¿El nuevo lugar de doblaje? Miami... lo que, puedo suponer, tuvo motivos e$pecífico$ en lugar de artísticos.
Arianna López con algunos de sus personajes.
(Imagen de Doblaje Wiki)
Todo el reparto cambió al mismo que acompañaba a las versiones latinas de The Fairly OddParents South Park. Ahora Mona tenía la voz de la actriz colombiana Arianna López, quien era muy conocida por interpretar a Timmy Turner. No tengo mucho para decir sobre este doblaje. Y, acá entre nos, es mejor así. No me lo tomen a mal, por favor; quiero dejar claro que no es mi intención sonar injusto, ni menospreciar el trabajo de nadie, pero... nunca he podido acostumbrarme a escuchar a Mona hablando igual que un niño dientón con gorra rosada. Y mucho menos con la misma voz que en South Park utilizaba un lenguaje bastante... bastante florido, para ser elegante en lo que quiero dar a entender. Es un doblaje que le queda muy bien a algunas series y a algunos personajes... pero Mona the Vampire no entra en dicha categoría, en mi opinión. Aun así, e independientemente de lo que puedan dictar mis gustos y sesgos personales, Arianna no deja de ser una de las voces de Mona, por lo que debemos darle su reconocimiento justo como parte de la historia del personaje. Ella también fue mi querida Mona la Vampira.
Programación de Canal Once
en Octubre de 2001, mostrando
el cambio de "Zona O" a "Once Niños".
Regresando a Canadá, la serie tuvo un periodo de pausa tras el fin de la tercera temporada, en Junio de 2002. No había seguridad de que Mona regresara por cuarta ocasión, con sus acostumbrados 13 episodios. Finalmente, un comunicado de CINAR correspondiente a Octubre del mismo año confirmó que la serie volvería con nuevos capítulos. Aquí yo recuerdo que, en algún momento de 2002, creo haber leído que había planes de que Mona abandonara el traje de vampira para convertirse de lleno en detective. 

Aparentemente se trataba de dar un giro a la serie para que tuviera énfasis en el aspecto investigador del personaje, dejando la cuestión del terror en segundo plano. No sé si esto sería como algún tipo de spin-off de la caricatura, o si era simplemente una nueva dirección que quedó en mero plan. No he podido encontrar dicho artículo, el cual se ubicaba en el portal de Ananova (un servicio de noticias que estuvo de moda, por un tiempo breve, a principios de los 2000. Fue un intento rudimentario de AI). No hay nada en The Wayback Machine cuando trato de revisar los archivos de su página, sin embargo, por lo que no puedo probarlo. De haberse dado, efectivamente, pues... supongo que lo habría aceptado. No dejaba de ser la Mona de la que me había enamorado.
Fuese lo que fuese, la última temporada de Mona the Vampire terminó su producción a fines de 2003 (por ello es que frecuentemente se dice que la serie tuvo duración de 1999 a 2003, lo que no está de más aclarar), con su estreno en Canadá en Enero de 2004. Según puedo ver en algunas fuentes, los episodios se transmitieron de manera bastante desordenada, sin seguir la estructura típica de las temporadas previas. Algunos capítulos salieron al aire en Enero; otros en Mayo y Agosto. Por increíble que parezca, dos de ellos permanecieron enlatados hasta Febrero de 2006. El día 22 de dicho mes, el último capítulo de Mona fue estrenado en su país natal: Nickelodeon Nightmare/Ready Steady Yeti (S4E10, según la nomenclatura de producción). 
Entre la confección de la cuarta temporada y su emisión completa, había acontecido un gran cambio entre los canucks. CINAR ya no existía; la compañía no pudo superar sus problemas legales y fue adquirida en 2004 por un grupo de inversores representados por Nelvana, cambiando su nombre a Cookie Jar Group. Los últimos rastros de CINAR se acabaron en 2012, cuando Cookie Jar se convirtió en parte del conglomerado DHX Media... que luego se transformaría en WildBrain, la empresa que hoy es dueña de los derechos de Mona the Vampire (junto con Gaumont Animation, la actual Alphanim) y una cantidad ENORME de propiedades de animación, como Peanuts y la biblioteca de Jay Ward Productions. Eso es tener mucho poder en cuanto a caricaturas se refiere.
 
Periódico Reforma, 21 de Agosto de 2005.
En México, la cuarta temporada de Mona aterrizó en Once Niños el 22 de Agosto de 2005. Fue el mismo día en el que se estrenó Jacob Two-Two, y recuerdo que me di un tiempo en mi horario para ver a la pequeña vampira. El nuevo doblaje me causó una impresión no muy positiva que digamos... y, como digo, se podría considerar que yo había cambiado. Ahora entiendo que para mal. No es una época que me guste recordar, siendo honesto, sobre todo porque traía muchos problemas a nivel personal, escolar y profesional. 

Y pasó lo que ya era inevitable. No volví a ver a Mona u otro programa de la barra infantil de Canal Once desde aquel día. Estuve tan desconectado del bloque que ni siquiera me percaté de que "terminó" en Julio de 2009. Por ello me refiero a la serie de renovaciones que tuvo el canal del IPN en general por esas fechas, lo que llevó a concluir la era de Once Niños que había estado activa desde 2001. Esto trajo la desaparición de muchos de los programas que eran básicos del catálogo juvenil del Politécnico, siendo Mona the Vampire uno de ellos, por supuesto. Revisando en The Wayback Machine los horarios que tenía Mona en 2009, parece ser que el último episodio transmitido en Canal Once fue Brujas / La Mansión Embrujada de Agatha Misty (S2E7), el Viernes 17 de Julio de 2009... el mismo día en el que Once Niños se renovó. La serie estuvo al aire por la señal del IPN durante casi 9 años, de manera ininterrumpida. No es de extrañar que haya formado parte de la infancia de muchos niños de México... y no tan niños, como es el caso de este redactor.


A todo esto, ¿qué ocurrió con ZAZ? Este canal tuvo que haber recibido los episodios de la segunda temporada desde 2002, pero no puedo darles más detalles al respecto. He tratado de buscar información sobre el tema, sin resultados de por medio. ZAZ tuvo algunos cambios en su formato para 2003, orientándose más a las películas que a las series. Si me lo preguntan, diría que seguramente dieron nada más la segunda temporada. La tercera quizá tuvo algún retraso por la cuestión del cambio de doblaje, no alcanzando a entrar en la programación del canal de MVS antes de su evolución. Pero digo de nuevo que esto es mera especulación de mi parte, por lo que no debe tomarse como algo "factual".
En sus años finales, y a juzgar por lo que se cuenta de él en diferentes videos de YouTube que tratan de resumir su historia, el canal se centró con fuerza en el ánime. Desapareció en el Verano de 2012, y desde entonces han surgido algunos proyectos (de aficionados, no formales/profesionales) que intentan revivir el concepto de ZAZ en lo que fue su tiempo de gloria. No obstante, ninguno de ellos está representado por MVS (y, en una nota más personal, por este canal también pasaban Cybernet, que igualmente se transmitió por el Canal Once durante muchos años, siendo más o menos en 2008 cuando dejé de verlo. "Hola, soy Alexandra Vicencio...").
Cookie Jar anunció en Enero de 2005 un acuerdo con Cartoon Network para transmitir ArthurThe Little Lulu Show y Mona the Vampire en la región de Latinoamérica. Era de esperarse, puesto que se trataba de caricaturas que no sólo estaban teniendo éxito en su natal Canadá. En el caso de Mona, no se perdió tiempo: la vampira en miniatura apareció casi de inmediato en la programación de CNLA, de Lunes a Viernes a las 9:30 AM (tiempo del centro de México). Era Febrero de 2005, y recuerdo haberme sorprendido bastante con el anuncio de la serie como novedad para el mes. El video que les adjunto a continuación muestra a Mona la Vampira entre las novedades del célebre canal de cable, además de otros comerciales de la época. Buena nostalgia.
Resulta gracioso el hecho de que Cristina Hernández ya era la locutora de Cartoon Network para entonces. Básicamente se presenta a "ella misma" cuando menciona el arribo de Mona la Vampira. Bromas aparte, ¿cómo le fue a la pequeña murciélago en la capital de las series animadas? Bueno, la caricatura se mantuvo en su horario de estreno desde Febrero hasta Junio de 2005, una consistencia que sorprende de una señal de cable. Tuvo, inclusive, un breve periodo en el que también salía los Domingos a las 8 AM. Todo cambio para Julio, cuando pasó a transmitirse exclusivamente los Sábados por la mañana, a las... 7 AM para México (¿en serio?...). No creo que haya sido una cuestión de rating, puesto que Mona compartía su horario con Arthur, Jacob Two-Two y -por un tiempo- Sagwa, the Chinese Siamese Cat, formando un bloque animado que recordaba más al estilo sano e infantil de ZAZ que al del catálogo regular de CN.

Bajo esa lógica, tenía sentido su asignación clásica de "Saturday Morning Cartoon". De cualquier manera, como fanático y enamorado del personaje, sí duele un poco el ver que básicamente la degradaron a las ligas menores, como si no hubiera tenido mucha importancia o cabida junto a las estrellas de la cadena. Y jamás saldría de tal posición; se quedó a las 7 AM por el resto de su servicio en Cartoon Network, mismo que habría concluido aproximadamente para Mayo de 2006, no sin antes participar y defenderse en al menos dos Votatoon. Poco tiempo, en realidad, y lamento no haber podido atestiguarlo de primera mano... pero, como ya contaré más tarde, las cosas no estaban precisamente ordenadas en mi vida durante esa época. Ahora bien, el retiro de Mona de Cartoon Network LA no significó el final de sus aventuras en la TV por cable. Todo lo contrario: algo grande estaba por comenzar.

El canal Boomerang, al que podríamos considerar como un "complemento" de Cartoon Network, anunció un cambio de formato  para su programación en Marzo de 2006. Como es bien sabido, dicha emisora tuvo su arranque en Latinoamérica en Julio de 2001, transmitiendo únicamente las caricaturas clásicas de Hanna-Barbera (a saber: Pixie and Dixie and Mr. Jinks, Top Cat, Magilla Gorilla, Yakky Doodle... entre muchas, muchas otras). Tal vez la fórmula ya no vendía como antes, o tal vez sintieron que se estaban quedando atrás en los giros radicales de mediados de los 2000. El caso es que Boomerang se renovó;  en lugar de enfocarse solo en programación retro, se incorporarían algunas series animadas modernas y live action, en un intento por ganar la atención del público infantil y adolescente por igual. No había marcha atrás, y la esperada (o temida, dependiendo de a quién se le pregunte) evolución del canal llegó oficialmente el 3 de Abril de 2006.

Creo que, después de Canal Once, la mayor parte de los mexicanos que pudieron conocer a Mona la Vampira fue gracias a Boomerang. ¿Por qué? Pues porque la serie de la pequeña detective paranormal fue una de las caricaturas que nos trajera la transformación del canal. No estoy seguro de si era una categoría muy adecuada, pero Mona pasó a formar parte del segmento Mini TV, un bloque de programación que, para cubrir todas las bases de la audiencia (e, imagino, a manera de leve competencia con Discovery Kids), iba destinado al público preescolar. La vampirita llegó con paso firme, transmitiéndose todos los días a las 9 AM (hora del centro de México), también con presencia en la barra vespertina para Junio del mismo año (una hora de Mona cada Lunes). De hecho, y ya que mencionamos a CN, la serie pudo verse por ambos canales en Abril de 2006, justo antes de que finalizara su espacio en la señal hermana de Boomerang

En base a lo que he podido investigar, Mona the Vampire siguió en el repertorio de Boomerang hasta, por lo menos, Febrero de 2007. Es difícil encontrar la programación del canal después de ello, y su página web no ayuda mucho al estar creada con puro Flash (buena idea en los 2000; pésima idea para la posteridad). Sigo buscando, sin embargo, aunque sospecho que su tiempo en la cadena terminaría en ese mismo año. Y con razón: para 2008, Boomerang tuvo oootro cambio de giro, ahora buscando desesperadamente a los tweens y adolescentes con un menú que abandonaba a las caricaturas clásicas... las cuales, irónicamente, habían motivado su creación en primer lugar.

Ya no era territorio para una niña inocente como Mona, y lo veo un poco simbólico a la manera en que su audiencia fue creciendo. De cualquier forma, no se puede considerar como de poca importancia en la triste historia de este canal, misma que llegó a su conclusión definitiva en Diciembre de 2021, con el surgimiento de Cartoonito y una generación completamente nueva. Muchos de los testimonios que he podido leer sitúan el periodo de entre 2006 y 2008 como la época de gloria de Boomerang, mientras que otros prefieren sus primeros años y lamentan que se abandonara su propósito original. Por mi parte, puedo decirles muy poco, ya que sólo conocí este canal de una manera bastante superficial. Como simple observador a distancia, opinaría que su "segunda era" es digna de aplauso, por el simple hecho de que tenía algo que ofrecer para todos los públicos. No había perdido su identidad primaria como medio de difusión de los clásicos, y aún no buscaba gritar "¡miren, adolescentes! ¡Tenemos nuestra propia versión de Disney XD!". Dicha etapa de su vida no fue larga, pero ciertamente memorable... y me alegra saber que la pequeña Mona Parker estuvo en ella.

A nivel local, algo que olvidaba es que Mona sí llegó a verse en el Canal 28 de Monterrey, igualmente como uno de los múltiples programas diferidos del Once. Inicialmente, la pusieron en un bloque infantil al que llamaron "Jugando con Vere", o "Bere". No me puedo acordar, pero lo conducía una niña de la ciudad, quien presentaba los programas y aparecía en cápsulas sobre la cultura de Nuevo León. Esto fue por una temporada muy corta, de quizá algunos meses entre 2002 y 2003. Después aparecería en la programación independiente, junto a más series de Canal Once, como otra parte de la obligatoria barra infantil vespertina.

Algo que olvidaba es que Mona sí llegó a verse en el Canal 28 de Monterrey, igualmente como uno de los múltiples programas diferidos del Once. Inicialmente, la pusieron en un bloque infantil al que llamaron "Jugando con Vere", o "Bere". No me puedo acordar, pero lo conducía una niña de la ciudad, quien presentaba los programas y aparecía en cápsulas sobre la cultura de Nuevo León. Esto fue por una temporada muy corta, de quizá algunos meses entre 2002 y 2003. Después aparecería en la programación independiente, junto a más series de Canal Once, como otra parte de la obligatoria barra infantil vespertina.

Si bien no es común que alguien reconozca el nombre de Mona la Vampira en Monterrey, sí que me he topado con algunas personas (de otros municipios de Nuevo León, sobre todo) que me han contado que conocieron la caricatura gracias al Canal 28, por lo que su breve presencia en las pantallas neolonesas no le quitó importancia de ninguna manera. Fuera de ello, he notado que Mona no figura entre los recuerdos de muchos regiomontanos (mucho menos de los jóvenes), a diferencia de lo que ocurre con el público de la Ciudad de México y otros estados de nuestra república. Lo que sí puedo decir es que estoy acostumbrado a ser visto como una especie de loco cuando llego a mencionarla por estos lares. Ora sí que como cantaba Javier Solís...




VIII. And the velvet voices...



La bella Emma Taylor-Isherwood,
voz original de Mona Parker.
No puedo concluir este artículo sin reconocer, aunque sea brevemente, los doblajes que Mona the Vampire tuvo a través del mundo. Ya hablamos de los latinos, pero lo cierto es que la serie fue adaptada a una cantidad considerable de idiomas. Sé de la existencia de traducciones al castellano (o "Español de España", término común en Latinoamérica), catalán, francés (uno de los más populares, según me he percatado), alemán, italiano, portugués (tanto de Brasil como de Portugal), chino (la serie se distribuyó con gran éxito en Hong Kong, para luego cubrir el resto de China. De hecho, la tercera temporada fue coproducida por Animation Services (HK), una compañía de Hong Kong), coreano, polaco, galés... y otros más. De todos los doblajes que he mencionado, algunos de ellos están disponibles en YouTube. Otros, al momento de escribir estas líneas, pueden considerarse en la categoría de perdidos. Para no extenderme demasiado en el tema (quiero hacerlo, y lo haré, en un futuro), simplemente haré la mención de las actrices que interpretaron a Mona en sus respectivos lenguajes, junto con algunos ejemplos de sus voces.

Primeramente: mi voz favorita de Mona (después de Cristina Hernández, por supuesto), es la de la actriz española Carmen Ambrós, quien tuvo el papel de la vampira en miniatura en su adaptación al castellano. Es una voz que resulta muy agradable al oído, dándole a Mona una ternura de lo más dulce. Hace muy buen trabajo, y definitivamente que me gustaría conseguir  más episodios con este doblaje de los que he podido encontrar hasta ahora (publiqué tres en mi canal de YT). Sospecho que Carmen también hizo la actuación de Mona en gallego. Pero esto, de nuevo, es especulación mía. 

Mona the Vampire se conoció en España con el título Cosas de Vampiros, lo que parecía ser algún tipo de tendencia o costumbre de los traductores de dicha nación. Pasó igual con Sabrina the Teenage Witch y Third Rock From the Sun (la cual diría que es mi serie live action favorita. Es genial), que fueron distribuidas como Cosas de Brujas y Cosas de Marcianos, respectivamente. Bueno, bueno; en México tuvimos películas de franquicias distintas que empezaban con "¿Y dónde está el...?" durante los 80/90, por lo que es mejor no criticar.

¡Ah! Un detalle que puede parecer pequeño, pero que a mí me parece genial: Carmen Ambrós es la única actriz que modifica su voz cuando Mona lleva puesto el disfraz de vampira, imitando la forma en la que una niña, en la vida real, hablaría al llevar unos colmillos de plástico en la boca. Esto es algo que ni siquiera está presente en el inglés original.


En Alemania, Mona Parker fue interpretada por Angela Quast, quien era conocida en su país de origen por el protagónico de What About Mimi? (un personaje con cierto parecido a Mona, según yo). 


El doblaje francés, como decíamos antes, usualmente lo veo como uno de lo más celebrados. Kelly Marot, una actriz cuya voz también es muy gustada entre el público galo y francocanadiense, tuvo el rol protagonista. 


Cuando la serie se adaptó al portugués, recibió un doblaje en Brasil y otro en Portugal. No tengo registros del europeo, pero hay varios episodios en línea del brasileño. En dicho caso, Mona pudo escucharse con la voz de Priscilla Concepcion.


Mona, María...
María, Mona...
Como curiosidad: la caricatura recibió un cambio de nombre para Mona en dos países. En Italia se conoció como Milly, Vampiro per gioco (una traducción aproximada sería "Milly, Vampiro por diversión/juego"), estrenándose en Septiembre de 2001 por el canal Italia 1. El motivo de que Mona fuera bautizada como Milly es porque, en algunas partes de Italia, la palabra "mona" tiene connotación un poco... negativa. He buscado alguna muestra de este doblaje, hasta ahora sin éxito. La voz italiana de la niña imaginativa fue hecha por Federica Valenti. La adaptación del tema musical de la serie, a cargo de Cristina D'Avena, parece ser particularmente famosa (por lo que he pedido investigar, D'Avena frecuentemente grababa versiones especiales de los temas de muchas series live action y caricaturas). Los libros de Oram - Holleyman se publicaron con traducción al italiano (en el formato de las ediciones de 2001) con este mismo nombre.

Otro país en donde tanto Mona como la serie recibieron un nombre distinto fue Portugal, llamándose Maria Vampira. Sí, ya sé que suena hasta cómico, pero así fue. No entiendo el motivo de esto, puesto que la palabra "mona" no parece tener un doble sentido en portugués (más allá de decir "borrachera", lo que también aplica en español. Creo que el término "mona" puede resultar más ofensivo en nuestro idioma, dependiendo del contexto), o al menos no para el caso de Brasil, en donde la serie sí llegó con su título original. Un hecho curioso, que seguramente tuvo algún motivo válido, el cual mi limitado intelecto no puede explicar. En fin: para Portugal, la voz de Mona (perdón, María) corrió a cargo de Paula Fonseca

 



IX. I'm swept away from sadness, 

clinging to her memory...



¿Qué pasó después de 2005 en mi vida, que me llevó a dejar atrás a Mona, a relegarla como una simple parte del pasado? Pues... muchas cosas. Algunas que no vale la pena revivir, y otras - tanto negativas como positivas- que se quedaron para siempre conmigo. Como mencionaba antes, para el momento formado entre 2005 y 2006, mi ciclo con Mona the Vampire y la era Once Niños se había terminado.

En retrospectiva, me porté como un imbécil. No sólo por la forma en que rechacé, sin ningún tipo de reflexión, a un personaje que no había representado una simple "moda" para mí, sino que me había... la verdad, me había mantenido vivo en la adolescencia. Sí: podemos decir que todos los adolescentes son dramáticos (siempre ha sido así), pero el escenario es todavía peor cuando tienes una propensión natural, sea por personalidad, genética o capricho del destino, a la depresión. ¿Quién me sacaba de esos ataques de tristeza?... Mona. Siempre Mona. Mi refugio personal o, como se le da por llamar ahora, "safe space"... o "comfort character", no lo sé. Y, a pesar de todo ese cariño y gratitud, al cumplir los 19 y  estar inmerso en mis estudios de la universidad, sentí que ya no lo necesitaba.

No sé qué falso valor, qué "mentalidad de joven adulto" o sobredosis de confianza en mí mismo me llevaron entonces a comenzar una racha de malas decisiones, entre las cuales se encontró la de dejar a Mona the Vampire fuera de mi vida. De manera simbólica, y haciendo el balance de mi propia historia, diría que este rechazo marcó el comienzo de ese ciclo de errores que se prolongó durante una década. No estoy diciendo que dejar a Mona provocara lo que vino después, sino que ese acto fue la representación perfecta de un mal principio: el "aquí fue en donde todo se perdió...". Pero ya era, según yo, un adulto. Y los adultos no se equivocan así como así, según se afirma de manera engañosa. Y pensaba lo mismos mientras experimentaba las consecuencias de mis errores en 2006, un año al que suelo llamar "Taxi Driver" por la manera en la que empecé a vivir. Y así, durante mucho tiempo preferí verla como un disparate infantil de mi adolescencia, ligada a un sentimentalismo que creía superado para siempre.

Pero todo cambiaría muy pronto.

Después de que mi madre falleciera en Noviembre de 2020, combinado con el caos y el miedo que definieron ese año maldito a nivel global, toda mi vida -y la de mi familia- se vio transformada, y de una manera mucho peor de lo que podría haber imaginado unos meses antes. La pérdida siempre trae la necesidad de reflexionar sobre el pasado, de preguntarnos si ciertas cosas valieron la pena, si nos equivocamos... si actuamos mal cuando se toma la decisión, abrupta, de abandonar aquello que alguna vez nos dio la esperanza de seguir adelante. Yo había enterrado a las memorias, pero las memorias siempre encuentran la forma de regresar y golpearte en la cara, a manera de recordatorio de que aún existen, por más que las ignores. Música olvidada, revistas viejas, libros arrinconados bajo la sombra...  Werther, el cual posiblemente no tocaba desde 2004. Allí estaban: las marcas a lápiz que había hecho a los 17. Hojear de nuevo ese libro fue el golpe de memorias que, quizá, necesitaba para recordar quién había sido. Y, mezcla de tristeza, nostalgia y humor, regresé inevitablemente a ella. A Mona. Esta vez, ya con la sabiduría -quiero pensar- que sólo pueden darte los años, entendí por fin qué veía en ella, y por qué mi yo de quince años se había enamorado tan profundamente del personaje.

Peluche original de Mona (2001), con DVD
canadiense (izquierda) y francés.
Colección personal de Catz.
Ya no era ese muchacho dramático de antaño, por supuesto. Pero recordaba  que esa pequeña vampira ficticia, ese dibujo animado que muchos calificarían de insignificante o burdo, había sido todo para mí. Había estado para mí cuando más la necesitaba... y, después de tantos años de olvido, seguía ahí.  Mirando de nuevo su rostro sonriente en la portada del libro Mona the Vampire, supe lo que tenía que hacer: cumplir ese sueño, grande y pequeño al mismo tiempo, de mi adolescencia.

Investigué un poco. Antes de conseguir el libro me topé con algo todavía mejor. Un vendedor de Canadá tenía el peluche oficial de Mona, ese mismo que fuera una derrota moral dos décadas antes, a un precio bastante razonable, y en muy, muy buenas condiciones físicas. No estaba seguro de si llegaría con bien, o cuánto tardaría. Pero mi yo de 16 apareció de nuevo, gritándome que lo comprara y me dejara de tonterías. Un par de semanas más tarde, finalmente tenía el peluche de la niña murciélago en mis manos, dándole cierre a veinte años de espera. No me quise conformar con eso, y poco a poco he estado adquiriendo cada vez más mercancía de Mona the Vampire desde 2021, formando la colección que hubiera matado (sólo exagero... ¿o tal vez no?) por tener en mi juventud.

Libro para colorear, cuaderno de actividades y VHS mexicano.
Colección personal de Catz.
Para concluir la historia personal y volver a  la historia de Mona, puedo decir que ya no niego, de ninguna manera, la importancia que Mona Parker tuvo en mi existencia, sin temor alguno a ser juzgado. Fue un personaje que me hizo muy feliz, que me dio la alegría que necesitaba. Aunque en su momento no quisiera aceptarlo o, más bien, no quería que se supiera, ahora lo digo abiertamente. Mona se lo merece. E igual se merece el hecho de ser conservada para la posterioridad; hasta el día de hoy, sólo la primera temporada de la serie se ha publicado de manera completa en DVD, pero no es difícil encontrar todos los capítulos disponibles en YouTube en diferentes idiomas. También pueden conseguirse otros DVDs con episodios del resto de las temporadas, fabricados en Canadá, Francia, Inglaterra, Brasil y Australia. Tengo unos cuantos de ellos, los cuales pueden ver en las fotos que he publicado de mi colección personal.

Para México, el sello Tycoon Entertainment nos trajo una parte de la primera temporada en formato VHS. Tomando en cuenta que los cassettes aún mostraban el logotipo de CINAR y el que Alphanim tuvo entre 2000 y 2002, podemos inferir que esto sería en el año de 2002. No puedo asegurarles cuántos volúmenes salieron a la venta; sé de la existencia de cuatro, de los cuales sólo he conseguido uno... mismo que, por cierto, fue bastante caro. Dudo que hayan tenido versión en DVD, ya que nuestro país tardó un poco en adoptar la tecnología. Si me equivoco y ustedes, lectores, cuentan con algún disco nacional de Mona, estoy más que dispuesto a escuchar su historia. Mientras tanto, haré la prueba de contactarme con Tycoon para ver si conservan algo de su viejo inventario. Si son como Canal Once, dudo que me hagan caso.

En cuanto al paso del tiempo, el programa ha envejecido considerablemente bien, logrando mantenerse como un representante fiel de su época. Creo que es muy recomendable todavía para quienes busquen una serie animada de calidad, que no muestre los vicios de las caricaturas actuales... si es que se les puede llamar como tal, puesto que algunas de ellas parecen telenovelas por el exceso de drama y supuestos "romances" entre sus personajes. Esa es la misma razón por la que NO estoy de acuerdo con la idea de un remake o secuela de la serie en nuestra era; el resultado sería desastroso, digno de la vergüenza más pura. ¿Por qué? Porque Mona the Vampire no tiene ni una pizca de dramatismo, no intenta impartir lecciones morales y no se propone inculcar una agenda social o política. Eso, en mi opinión, es un motivo más que suficiente para darle nuestra atención, recordando que dichos aspectos que acabo de mencionarles  se han vuelto casi obligatorios en las series animadas de hoy en día, al grado de caer en el cliché constante y la saturación banal. Hay montones de ejemplos que podría darles... pero no quiero, ni busco, discutir por eso. Así que mejor lo dejamos así.
En Canadá, la serie continuó transmitiéndose
hasta Diciembre de 2018 por el canal BBC Kids.
Captura de Noviembre de 2016, vía The Wayback Machine.

Al respecto de Mona como personaje, algo que veo con frecuencia es que le llaman “esquizofrénica” o “autista". Dichos adjetivos no encajan bien con una niña de diez años cuya principal característica es tener una imaginación enorme. La serie fue creada cuando los niños dependían mucho menos de la tecnología para mantenerse entretenidos, y no se le puede juzgar con la lógica de los 2020. Sería muy obtuso hacer eso. Y yo sé que suena como un lugar común, pero lo que digo es muy cierto: sin teléfonos, tablets y consolas portátiles que sólo unos cuantos -suertudos- podían tener (Game Boy, Atari Jaguar... de mi época), jugar con la imaginación era lo normal. O, en el otro extremo, no hace mucho vi que la comparaban con Don Quijote, lo que tampoco tiene sentido. El Quijote era un hombre mayor que había perdido por completo la razón, mientras que la "locura" de Mona es simplemente llevar sus juegos infantiles al extremo. Sí, no lo niego: puede ser algo voluntariosa y brusca. Intensa. Pero, gente, es una niña... y los niños no pueden medir sus propias reacciones como lo hace (o debe hacerlo) un adulto.

En dado  caso, y si queremos comparar a Mona Parker de manera más exacta con otros personajes de ficción, diría que ella es como la mezcla de Calvin, el chico ingenioso de Calvin and Hobbes, con Harriet M. Welsch, la pequeña detective protagonista de Harriet the Spy. Es una niña de los 90, con una mente hiperactiva, analítica e imaginativa, que se niega a aburrirse en un mundo que nunca está a la altura de su agilidad mental, de esa capacidad para imaginar que tanto demuestra en Mona the Vampire. Su afición por el terror, combinado con su personalidad extrovertida, es lo que la vuelve original y genuinamente única, por supuesto. Los niños como Mona, al crecer, pueden llegar a convertirse en adultos brillantes a nivel intelectual... y, si ella fuera real, no sería la excepción a dicha tendencia. Es por eso que la quiero tanto: porque su imaginación es un reflejo de algo tan valioso e irrepetible, algo que parece tan anacrónico y raro en la vida moderna, que muchas personas no pueden concebir que exista, a menos de que conlleve algún tipo de conflicto mental. Ah, los 2020... y ah, mundo hediondo.

En pocas palabras, y para cerrar la historia por ahora: lo único que Mona la Vampira busca, y consigue a la perfección, es hacer exactamente lo mismo que ya se apreciaba desde las páginas escritas por Sonia Holleyman hace casi 40 años: divertirse... y, de paso, divertirnos a nosotros.

Y eso es todo lo que importa.

 



X. It's a small world,

and you've grown



A manera de epílogo (aunque no dejo de pensar que sería una mejor idea dedicarle un texto completo en el futuro), me gustaría recordar a la ya mencionada Phantom Investigators, una serie de 2002 que mezclaba tecnología de stop-motion con actores reales. La misma se transmitió originalmente en EEUU como parte de la programación de Kids' WB, el segmento de The WB (el canal de la Warner Bros., vaya) dedicado al público infantil. Era una creación de Stephen Holman, quien años antes también fuera responsable del segmento Life with Loopy en  KaBlam!... otra de las series que daban por Once Niños, ya que hablamos de ella, aunque tenía mucho tiempo de pasar por cable en la señal de Nickelodeon. Pero entremos en materia.


"Momento, Catz", estás pensando. "¿Qué tiene que ver Phantom Investigators con Mona? ¿Tanta Pepsi te ha afectado al cerebro?". Tienes razón (en lo primero, no en lo de la Pepsi. O al menos eso creo). La razón de que les esté hablando del trabajo de Holman en un post dedicado a Mona es porque, para mí, Phantom Investigators es lo más parecido a una secuela -contemporánea, claro- de Mona the Vampire. Hablamos de una serie que trata sobre un grupo de adolescentes que investigan casos sobrenaturales. Cada uno de ellos tiene poderes especiales, los cuales utilizan para lidiar con monstruos, fantasmas, demonios y otras criaturas de la noche.

El único personaje que no cuenta con superpoderes es su líder: una chica de 12/13 años que cumple el papel del cerebro del grupo. Tiene cabello corto y rojizo, utiliza un disfraz cuando realiza trabajo de campo, es analítica, siente fascinación por lo sobrenatural... y... se llama... Daemona Prune. Dae... mona... Mmm... ¿a quién me recuerda todo eso?...
 
Daemona Prune, en sus dos facetas. No muy diferente a Mona...
 
Sí... La protagonista de Phantom Investigators (o Investigadores de Fantasmas, que fue el nombre que se le dio en nuestra región) siempre me ha parecido un "avatar" de Mona Parker. No sólo eso, sino que, como digo, la serie fácilmente podría haber sido una continuación de Mona the Vampire, presentándonos a una Mona adolescente que ha evolucionado en sus juegos para ya convertirse en una investigadora de lo paranormal. Obviamente hablamos de dos programas distintos sin relación de equipo, país o compañía productora entre ambos, por supuesto. No quiero que, de ninguna manera, lo que digo se interprete cono una insinuación de algún posible plagio, puesto que esa NO es mi intención. Me gustaban ambas series, vamos. Y, aunque soy fiel a Mona, Daemona también me parecía muy linda... (¿porque se parecía a la pequeña Parker, tal vez?). Así que quiero dejar lo anterior muy en claro, ya que no estoy tratando de antagonizar, sino de resaltar las semejanzas entre las dos chicas investigadoras.
 
Para la región de Latinoamérica,  Cartoon Network nos trajo a Phantom Investigators a mediados de 2004. Las coincidencias entre ambos personajes y su concepto básico no se me escapaban ni por un momento hace más de 20 años, cuando atestiguaba el liderazgo de la joven Prune. Y me sorprenden todavía más en la actualidad, porque hasta el parecido entre los apellidos de sus creadores, Holman y Holleyman, es absurdamente llamativo. Es como si todas las piezas hubieran quedado perfectas para que, sin alguna propuesta de por medio, Mona Parker y Daemona Prune fueran "medias hermanas" en el mundo de la animación. Magia, destino, sincronicidad mental, inspiración inconsciente, o una simple casualidad extraordinaria... no lo sé. Pero me gusta.


Ya como les mencionaba en un principio, Phantom Investigators se estrenó en Cartoon Network LA para Hispanoamérica/Brasil el dia 6 de Junio de 2004, transmitiéndose los Domingos a las 12:00 PM. Ahora bien, y hablando al menos sobre la manera en que se transmitió para México, también la tuvimos de Lunes a Viernes a las 5:30 PM (hora del centro del país, como es costumbre) a partir de mediados de dicho mes. Yo recuerdo, sin ir más lejos, haberla conocido en tal horario, cuando cursaba los últimos días del primer semestre de universidad y no llegaba tan tarde a casa.

Es curioso que le hayan asignado ese slot, ya que nos estamos refiriendo a un estreno regional, y CN regularmente ponía las series nuevas (especialmente aquellas con pocos episodios) en horario de un capítulo por semana, no diario. Más extraño, todavía, si es que esto fue solamente para México... y es aún más extraño si consideramos que no fue únicamente por "un par" de semanas, sino que permaneció en la barra vespertina durante todo Julio, hasta que finalmente regresó a su posición dominical en Agosto. Y sí: puedo acordarme que me disgustó (deprimió, más bien) el enterarme de que ya no la pasaban en el único momento que podía permitirme con la TV. Vida de estudiante, claro.

La serie continuó cambiando de horarios a la largo de 2004 y 2005, saliendo de la programación y regresando después de algunos meses de ausencia, funcionando inclusive como relleno para el bloque de la madrugada. La última referencia que tengo es de Octubre de 2005, cuando volvió a las tardes de los Lunes a los Viernes en toda la región. Después de ello, salió de Cartoon Network definitivamente. Su tiempo había concluido.

 
Comunicado con las novedades
de Cartoon Network para Julio de 2004.  Periódico Reforma (2/Julio/04)
Pero, la suerte de Phantom Investigators tuvo que ser mejor en EEUU, ¿no? Lamentablemente, no fue así. La caricatura sólo tuvo una temporada de 13 episodios, de los cuales únicamente llegaron a transmitirse 6 en su país de origen. Y es curioso, ya que hasta se distribuyeron juguetes promocionales en los Carl's Jr. de EEUU, lo que refuerza la idea de que no estaba siendo ignorada por el público infantil. Esto lo confirmó el propio Holman, declarando hace unos años que la serie iba encabezando las listas de audiencia de Kids' WB. ¿Qué pasó, entonces? La versión oficial es que las aventuras de Daemona y su equipo estaban teniendo más éxito entre las niñas, cuando los ejecutivos de la cadena querían que su contenido fuera más enfocado a los niños. La cancelación fue inevitable. Tristemente, fue uno de esos casos, más comunes de lo que podríamos llegar a pensar, en los que una serie logra cosechar su propia fama... pero no la suficiente como para llegar a los estándares de los "altos mandos", los killers in high places que suelen tener sus propias ideas sobre lo que es bueno y lo que es malo. Aun así, puedo notar que continúa ganando fanáticos jóvenes, quienes no dejan de mantener vivo el recuerdo del programa en comunidades online.
 
Aunque jamás ha llegado a plataformas digitales, ni existe alguna versión en DVD o VHS que recopile parte de su única temporada, todos los capítulos aparecen en YouTube con una frecuencia bastante inusual (aparecen y desaparecen cada cierto tiempo). Únicamente en inglés, sin embargo; casi no hay registros de lo que fue el doblaje realizado en México, al grado de que todavía se considera un "lost media" mientras escribo estas líneas, en Octubre de 2024 (y sigue así en Abril de 2026). No me gusta ese término de "lost media", aquí entre nos, pero tenemos que utilizarlo en el caso de Phantom Investigators. Así que no hay de otra: a esperar, por el momento, que las cosas llegan cuando menos pensamos. La experiencia me ha enseñado eso.

Cerrando el tema de la hermana perdida de Mona, me parece sorprendente que las aventuras espectrales de Daemona Prune y su equipo no fueran elegidas como parte de la programación de Once Niños en los 2000 (hubiera quedado perfecta, a manera de complemento de Mona la Vampira), pero hay fuentes que indican que la pasaron por un tiempo en el Canal 22 de la Ciudad de México, de acuerdo con la información de la propia DoblajeWiki. No es algo confirmado, sin embargo; he tratado de revisar la hemeroteca de varios periódicos nacionales, sin que hasta el momento aparezca alguna mención de la serie en el Canal 22 (fuera de "Barra Infantil"). Casualmente, la página de esta emisora cultural no tiene registros visibles para 2005 y 2006 en The Wayback Machine, por lo que tomaré la  información de DoblajeWiki como puramente anecdótica y dudosa, lo que he notado que es bastante común en dicho portal. ¿Saben? No sería mala idea profundizar sobre Phantom Investigators en el futuro, lo que dejaré entre mis planes para esta página personal...

 

XI. Canadian Sunset

 

 

Y así concluye la versión "revisada" de mi texto dedicado a Mona la Vampira. Algunos datos tenían que corregirse, principalmente aquellos que no conocí de primera mano en su época. El ejemplo más obvio de los que digo son las fechas de estreno de la serie en Cartoon Network. En ese punto sí que me equivoqué totalmente, pero ya ha quedado con información fidedigna y de fácil comprobación. En cuanto al aspecto de temáticas, como he dicho desde un principio, me gustaría expandir la idea del proyecto. Un artículo está bien como material improvisado, pero hay mucho por decir sobre Mona y su caricatura como para detenerme aquí.

No me refiero a crear una "wiki". No le veo caso; mi propósito no es emprender un proyecto colaborativo, y de una vez quisiera dejarlo claro: no me interesa trabajar en equipo, puesto que todo lo que hago tiene un rasgo personal que no puedo, ni quiero, sacrificar por la búsqueda de una armonía que no se ha pedido. Mi verdadero propósito es construir poco a poco el tipo de página que me hubiera gustado hacer en 2002. Queda bastante por hablar y que quizá agregaré a este mismo artículo en el inter, como los DVDs de la serie, o profundizar en los trabajos de las diferentes actrices de doblaje de Mona. Siento que en eso he fallado, puesto que les dediqué mucho menos espacio del que todas merecen, la verdad. Habría sido justo hablar más sobre Emma Taylor-Isherwood, para empezar.

Algo importante: tendrán que disculpar los errores de diseño que cometí para crear no sólo este artículo, sino toda mi página. La última vez que trabajé con HTML fue en 2006, cuando echaba mano de  FrontPage 97 para construir lo que terminaría por convertirse en mi despedida de Geocities. Apenas estoy aprendiendo de nuevo la manera en que funciona esta onda; quiero hacerlo bien, y a su tiempo. ¿Que por qué me estoy esforzando tanto por un personaje, por una serie que tuvo su época de gloria hace dos décadas? Pues... porque Mona fue mucho más que una caricatura exitosa. Fue prácticamente toda mi adolescencia, y sería muy cobarde -e injusto- de mi parte negarla de nuevo. Ahora que existe  la oportunidad de aprovechar una herramienta como Neocities, ya tengo un método efectivo de mostrar ese cariño del que tanto hablo... así que, ¿por qué no? Hay tiempo, y no es como que tenga algo mejor por hacer. El siempre cuestionable Google indexa la página y luego la retira de los resultados de búsqueda sin algún motivo claro, pero esa cosa ya es más bien un editor sesgado que la herramienta útil que alguna vez fue. Pero, aun así, me niego a usar redes sociales, y mucho menos voy a ponerme a hacer algún video o cortitos destinados a usuarios con déficit de atención para promover mi trabajo. Además, no tengo una voz irritante, que parece ser el principal requisito para ser youtuber. Al final, no se trata de ganar likes, sino de rendir homenaje a Mona.

En caso de que requieras contactarme por cualquier razón, en buen plan, te dejo mi correo electrónico: iryquedar@proton.me. Si prefieres buscarme de otra manera, también puedes checar mi perfil de Steam, en donde paso la mayor parte de mi tiempo online y es más probable que te responda. Y si vas a usar la información del artículo para alguna cosa tuya, al menos pon un enlace y un crédito, ¿no? :P.

Para quien tenga interés en la cuestión musical, estas son las canciones a las que hice referencia. Elegí algunas de ellas en particular porque eran justo lo que escuchaba entre 2001/2003. Otras, simplemente se acoplaron al contexto:

Mona

 

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2002...